Diseño en Venezuela

jueves, 25 de mayo de 2017

#JuevesDeDiseñoVenezolano: LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DEL DISEÑO Y LA DISIDENCIA GRÁFICA

El conflicto que se ha desatado en Venezuela desde el 4 de abril de 2017 es inédito, si bien hemos “visto de todo” en los primeros años del siglo XXI. En esta oportunidad hay muchos factores que tornan la situación diferente a lo que habíamos vivido previamente, avivando la participación disidente de los más diversos sectores de nuestra sociedad, incluso el de los diseñadores, que tuvo un primer despertar en el 2014.


El post de hoy lo articulo en fragmentos para reflexionar sobre varios temas que han aflorado en el sector del diseño a raíz del conflicto venezolano generado por un gobierno que se ha revelado sin ambages como dictatorial y represor.

Diseño: Carlos Andrade


Ante los abusos y el mancillamiento de los derechos humanos que han tenido  lugar durante los últimos 50 días muchos diseñadores e ilustradores se han manifestado de manera espontánea, voluntaria y gratuita con la mejor “arma” que poseen: la creatividad, en lo que he denominado “gráfica disidente”, versus a la propaganda gubernamental, dicho sea de paso, brutalmente “bien pagada” en millones de dólares a publicistas extranjeros, como la pareja de brasileños que fueron sentenciados el año pasado por corrupción y lavado de dinero, como se revela en la siguiente nota  http://www.el-nacional.com/noticias/latinoamerica/publicista-brasilena-dice-que-maduro-pago-millones-dolares_181809. Durante los años que recopilé la propaganda gráfica del chavismo, en el medio del diseño corría el rumor de que las campañas de Chávez la hacían extranjeros, pero no llegué a confirmar la veracidad de dicha información hasta el año pasado.

Muy diferente talante es el de la gráfica disidente, que en primer lugar, denomino “gráfica”, porque la misma no necesariamente es articulada por diseñadores profesionales, porque también puede provenir de ciudadanos “no-diseñadores”, por un lado, y por el otro, en la misma incluyo expresiones visuales como la pancarta presente en las marchas opositoras y el graffiti.

Gráfica disidente: la pancarta
Prefiero denominarla “disidente” y no de protesta, en tanto (recurriendo a la RAE), disidir es separarse de la común doctrina, creencia o conducta y disentir significa no ajustarse al sentir o parecer de alguien. En este caso, disentimos del chavismo y de la dictadura madurista.

El rol social del diseñador

Señala el investigador de origen argentino Jorge Frascara en su libro Diseño gráfico para la gente, que el diseño incluye cuatro áreas distintas de responsabilidad:
  •       Responsabilidad profesional, frente al cliente y el público.
  •       Responsabilidad ética, en cuanto a la creación de mensajes que apoyen valores humanos básicos.
  •     Responsabilidad social, referente a la producción de mensajes que hagan una contribución positiva a la sociedad.
  •      Responsabilidad cultural, al crear objetos visuales que contribuyan al desarrollo cultural, más allá de los objetivos operativos del proyecto.
Tomando en cuenta estas  áreas, considero que en el caso de la propaganda del chavismo y la gráfica disidente los factores claves son las responsabilidades ética y social.


Subvertising en pro de valores civiles por @LabPaz

Para Frascara, toda situación humana de comunicación es ética o no-ética, pero no puede ser a-ética. “El principio fundamental de lo ético en la comunicación es el reconocimiento del Otro como sujeto de la comunicación y no como objeto”, y aún más, “En las comunicaciones basadas en el autoritarismo, emitidas desde arriba, unilineales –tales como la propaganda política de los gobiernos totalitarios-, las comunicaciones no son éticas; se las concibe para que sean creídas sin ser interpretadas”.    

La responsabilidad ética también fue mencionada por Gabriela Fontanillas en la entrevista que le hice a final del 2015 para mi tesis de maestría, al hablar sobre el impacto de la propaganda chavista en el diseño gráfico caraqueño. Ella mencionó “considero que una imagen no es buena  solamente porque haya sido bien diseñada. Entonces, si me voy a dejar llevar porque está bien dseñada entre comillas, como forma, como color, debo decir que algo bueno  no es sólo por eso, algo es bueno por su contenido comunicacional, por sus intenciones, por su propósito. Entonces difiero éticamente de cómo  el diseño se ha usado para distorsionar la realidad y ofrecer una falsa promesa para la gente”.

En cuanto a la responsabilidad social, el diseñador gráfico falconiano Carlos Andrade @andradesign1, quien participa activamente en convocatorias para elaborar carteles sociales con éxito, teniendo ya unos cuantos seleccionados y expuestos en diferentes partes del mundo, indica que el rol del comunicador visual no culmina en su producción o distribución, sino en su efecto sobre las personas. Para Frascara, “los diseñadores deben reconocer las situaciones sociales en que trabajan y a las que contribuyen, y tomar posiciones conscientes para definir el futuro de la profesión”.
Diseñador: Carlos Andrade
Carlos Andrade comentó para #JuevesDeDiseñoVenezolano que el propósito de todo diseño debe centrarse primeramente en transformar una realidad existente en una realidad deseada. Y en particular, considera sobre cómo los diseñadores venezolanos han apoyado la disidencia desde el 2014:

“La protesta es parte fundamental de una sociedad democrática, y como ciudadanos, la habilidad para expresar nuestra opinión no es un privilegio, sino nuestra responsabilidad. En los últimos años, hemos ido adquiriendo un mayor conocimiento de los problemas y conflictos que, directa o indirectamente, afectan nuestra vida cotidiana.
Ilustración: Ana Black

Los diseñadores nos valemos de recursos gráficos para protestar ante las vicisitudes vividas en el país. Desde la existencia de las redes sociales, han incrementado las posibilidades de difusión de carteles y otros materiales gráficos. ‘Una imagen vale más que mil palabras’ y los diseñadores hemos aplicado este lema para la creación de imágenes contundentes que transmitan de manera directa mensajes ante diversas problemáticas políticas y sociales en el país”.

Algunos términos para el arte de la resistencia

El advenimiento de internet más el nacimiento y proliferación de las redes sociales en los últimos años ha cambiado la  lógica de la responsabilidad social y la disidencia, arrojando como resultados estrategias novedosas para crear contenidos como el subvertising, que es definido como una forma de sabotaje cultural.

Subvertising: Addel Perdomo

El término es el resultado de la fusión de las palabras subversión y advertising (publicidad), cuya clave se halla en la redefinición del entorno arrancándolo de las manos de las grandes empresas, para crear mensajes contraculturales que crean disonancia cognitiva. En el caso venezolano, preñado de propaganda gubernamental, quizás pudiéramos hablar de “subverganda”, en cuanto hallamos la transgresión de mensajes propagandísticos del chavismo.

"Subverganda": stencil de autor desconocido. 

El meme como unidad central de la transmisión cultural digital (sustituto del afiche pegado en el muro), son imágenes condensadas que estimulan asociaciones visuales o verbales que son fácilmente imitables y transmisibles. El meme es fácil de digerir y de poner en circulación por los diferentes medios y dispositivos disponibles en la actualidad, cualidades que le ha permitido, en formato cuadrado, tener alta movilidad y aceptación en nuestro  entorno crítico.

El meme se difunde veloz por Whatsapp

El détournement, término acuñado por Guy Debord y los situacionistas en los años 50 que describe la técnica artística y a menudo política a través de la cual se “recrean” o “resitúan” obras de arte de la cultura de masas para cambiarles el significado. 

Détournement: Addel Perdomo
Estos son apenas algunas ideas que esbozo sobre este fenómeno que devela que en nuestra lucha por recuperar la democracia, cada quien contribuye a su manera, y en el caso de los creativos, en particular los diseñadores, su aporte al intangible mundo de lo simbólico es tan relevante como enfrentamiento cuerpo a cuerpo en la calle para el desmoronamiento de un régimen autoritario.

Meme de Luis Vera, desde su especialidad: el lettering
Estas reflexiones han sido posibles en el marco del #JuevesDeDiseñoVenezolano, gracias al respaldo incondicional de mis amigos Jessica Stein de @designinvzla y Enzo Medina de @ermitanografico.

Aprovecho para recomendar ampliamente el libro de Jorge Frascara, así como la lectura del siguiente texto: https://www.tni.org/es/archives/act/16130

jueves, 18 de mayo de 2017

ANA WILHELM: EMPRENDIMIENTO, BRANDING Y DISEÑO


Tropical


Diseñar es tan importante como la estrategia, la gestión, la metodología y todo lo que “está detrás” para respaldar los productos y los servicios gráficos. Así lo ha entendido –y aplica-, la joven diseñadora Ana Wilhelm.


Cuando la conocí en el Congreso Signo 2015 me llamó la atención su perfil, diferente al común de los diseñadores jóvenes en Venezuela, que suelen desfallecer sólo por el oficio creativo. Para ella también es importantísimo ese aspecto, que además hace maravillosamente, pero su “factor diferencial” es el énfasis en la gestión del diseño y la estrategia de marca, porque va muchísimo más allá de hacer “loguitos” a los clientes.

En el 2010, Ana Wilhelm se graduó de diseñadora gráfica en la Universidad Rafael Belloso de Maracaibo. Siempre tuvo la idea de emprender su propio negocio, no obstante primero se fogueó trabajando como empleada, hasta que se lanzó con el estudio Bungalow, “donde me di muchos golpes con los que aprendí un montón”, declara.

Su visión se alargó al culminar la maestría online en Branding, Marketing & Retailing de la Universidad de Las Américas de Puebla (UDLAP), México. Deseosa de aplicar los nuevos conocimientos adquiridos, construyó su marca personal exitosamente: “En aquel momento apenas tenía un portafolio normalito, como cualquier diseñador. Como muchos, aplicaba aquello de que en casa de herrero, cuchillo de palo: no tenía ni redes sociales. Entonces, a raíz de la maestría, probé lo que aprendí conmigo como ratón de laboratorio. Me creé una imagen y armé la estrategia para diferenciarme, trazando mis objetivos y como misión, ‘Inspirar a otros a crecer’”, cuenta.

Wilhelm relata que a partir del análisis que se “autoaplicó”, se dio cuenta que como no creía en sí misma, no crecía. Luego, a raíz de las estrategias que aplicó, su situación dio un giro de 360 grados como marca personal cuya identidad gráfica se fundamenta en su firma para mantener la organicidad, puesto que “quiero mostrarme como soy”.

En el 2015 tuvo un “aha moment” y decidió que deseaba ayudar a otros a ser mejores a través de su blog, sus espacios en las redes sociales y conferencias inspiradoras. “Soy muy directa y clara tanto en mi diseño como con lo que digo. Voy al grano”, reconoce. Ya ha dictado varias charlas motivacionales y será Google Mentor en el área de imagen e identidad en el Startup Weekend que se llevará a cabo en Maracaibo entre el 26 y 28 de mayo.



Más allá: Beond

Ana Wilhelm habla a los emprendedores según su experiencia de vida, primero con Bungalow y en el presente con el estudio Beond, en el que trabaja con un equipo multidisciplinario de 10 profesionales creativos, ocho ubicados en Venezuela, uno en Londres y otro en Miami.



Beond ha destacado como una agencia de brand consulting y desarrollo de páginas web, pero está dando un vuelco hacia el desarrollo de aplicaciones y la asesoría para marcas tecnológicas. En su portafolio se cuentan las soluciones que le brindadon a MDTicket en Maracaibo y a Foodster, en República Dominicana.

También están generando su propia aplicación, Te Provocapp, como “un punto de partida para buscar lo que te gustaría comer en Maracaibo, luego a nivel nacional. Registraremos desde restaurantes hasta academias de cocina”, explica Wilhelm, quien resalta que el esfuerzo lo están financiando ellos mismos y que será lanzado para IOS y Android inicialmente, luego para web.

Como amante de los retos, Ana Wilhelm dice que está aprendiendo a programar por hobby, porque su meta es proyectar a Beond como una empresa tecnológica e innovadora a nivel mundial y ella considera que para poder dar ese salto, debe comprender en su amplia extensión, cómo funciona el mundo digital.



El branding en Maracaibo

Considera Ana Wilhelm que el auge de las redes sociales en Venezuela han modificado la manera cómo se aprecia el branding. A nivel de su región, considera que pese al caos visual, han surgido en los últimos 5 años iniciativas con identidades visuales creadas con esmero, con calidad internacional, pero un enfoque criollo que se despliega en el colorido.


Icono Te Provocapp

En Maracaibo esta tendencia resalta en el mundo gastronómico, pues se han extendido por la ciudad, restaurantes y cafés con un buen sentido del diseño.

Para la entrevistada el branding es como un iceberg, donde lo que apenas se ve es una parte –la imagen-, pero subyacente quedan los valores y la personalidad. “El diseño es apenas una parte de la creación”, comenta, “por lo tanto, el diseñador de hoy y del futuro debe ser muy amplio. Debe ser investigador y saber situarse, además de ser profundo en el conocimiento de datos”.


Sus referentes

Ana Wilhelm se declara admiradora de la diseñadora estadounidense Jessica Walsh: “ella está ‘out of the box’”, indica, porque siempre sorprende y se renueva constantemente.

De la escena local ella reconoce la excelencia de Luigi Palencia, Threz, porque es muy directo en la forma de articular sus mensajes y siempre acierta. “También me parece destacable el trabajo de Thamara Hadeed, que siempre logra superar su propuesta anterior y Alex Wright –Modo Visual-, cuyo diseño lo veo totalmente limpio e internacional, como si fuera londinense”.


Conoce su trabajo:
http://anawilhelm.me/

domingo, 7 de mayo de 2017

EN CARACAS SE CREA UN INSTITUTO DE DISEÑO (2da parte)


Miguel Arroyo y Argenis Madriz.

El Director renuncia antes de comenzar las clases

Miguel Arroyo y Argenis Madriz se conocieron en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de Caracas durante la década del treinta, cuando se produjo la renovación académica dirigida por Antonio Edmundo Monsanto.

Además de la pintura, ambos sintieron interés por un oficio que estaba tomando cuerpo en Europa y en los Estados Unidos: el diseño. Por eso, después de egresar de la Escuela Nacional de Artes Plásticas, ambos viajaron para estudiar carreras relacionadas con esta disciplina a Norteamérica, pero en diferentes momentos.

Para el año 1964, Miguel Arroyo residía nuevamente en Venezuela. Diseñaba muebles por encargo y dictaba clases de arte. Había formado parte del grupo Los Disidentes, donde hizo excelentes amistades. Muchas de ellas frecuentaban el taller de la Nena Palacios y Arroyo, por supuesto, también formaba parte de ese círculo, donde coincidió con Hans Neumann. Cuando surgió el proyecto del Instituto de Diseño, asesoró al empresario, aconsejándole sobre cómo debía ser el pensum de estudios y ayudándole a seleccionar los profesores. Le propuso a Argenis Madriz para dirigir la escuela.

Neumann quedó convencido de que Madriz era el hombre perfecto para estar al frente, porque coincidencialmente sus amigos Benjamín y Sara Mendoza también lo recomendaron.

Durante un viaje de negocios a los Estados Unidos, Neumann aprovechó para ir hasta Filadelfia con el propósito de conversar personalmente con Madriz, quien había sido becado por el gobierno venezolano para estudiar diseño industrial en el Philadelphia College of Art. Al culminar la carrera fue contratado por un estudio de diseño.

Madriz viajó a los Estados Unidos junto a su familia. Si bien le costó la adaptación al idioma, al clima y a las costumbres norteamericanas, quedó maravillado según expresaba, con la carrera que había escogido y cómo ésta se aplicaba en la producción industrial. La oferta de Neumann lo sedujo porque quería regresar al país, pero aceptó sin estar completamente seguro de que era la oportunidad profesional que quería.

A finales del primer semestre de 1964 los preparativos para la inauguración del Instituto de Diseño marchaban con fluidez: se había aprobado el presupuesto, se nombró un director, un jefe de los talleres en el curso básico, una secretaria, contrataban profesores, se había alquilado la quinta Los Samanes y se estaba comprando el mobiliario para las aulas, así como los materiales y equipos de los talleres.

Aleida Quero aún recuerda cómo se desarrollaron los acontecimientos y los inconvenientes que produjo la renuncia del Director, antes de comenzar las clases:

"La primera sede del Instituto de Diseño estuvo en la avenida Santa Ana de La Floresta, donde hoy queda la clínica. Era una casa grandísima donde funcionaban perfectamente todos los talleres. Cuando Argenis Madriz regresó al país, a mí me mandaron de Pinturas Montana para encargarme de la secretaría.

Yo me instalé allí, y comenzaron a llegar las mesas y todos los artículos. Madriz era el Director, pero el pensum lo armó Humberto Jaimes Sánchez".

Cuando ya iba a arrancar el Instituto, incluso estaban inscritos los alumnos, Argenis Madriz  comunicó su decisión de no asumir la dirección a Benjamín Mendoza, a su esposa Sara y a Miguel Arroyo. Se vinieron los tres y se encerraron con Madriz en la oficina, pero no hubo manera de que él se echara para atrás: redactó su carta, yo se la pasé a máquina y se la envió a Neumann. Hans llamó inmediatamente a Humberto Jaimes Sánchez, que era el segundo a cargo y le propuso la dirección".

Madriz debió permanecer en el cargo mientras se aclaraba la confusión ante el Ince y el Ministerio de Educación. A mediados de noviembre de 1964, Humberto Jaimes Sánchez asumió el mando de aquella nave que apenas despegaba. Durante su gestión el Instituto de Diseño no sólo arrancó, sino que también comenzó a ganar prestigio.

Pese a la crisis que generó con su renuncia a la dirección, Argenis Madriz permaneció en el IDD como profesor de la materia “Técnicas de los materiales”, dentro de la mención diseño tridimensional.


Obra gráfica de José Antonio Quintero, egresado de la primera cohorte del IDD en 1968

Testimonio de un egresado de la primera cohorte

José Antonio Quintero sintió desde la adolescencia vocación hacia la pintura. Estudió cuatro años de arte puro en la Escuela Cristóbal Rojas, donde se graduó en julio de 1964. Alguien le recomendó al joven que fuera al Museo de Bellas Artes para conversar de trabajo con el diseñador Gerd Leufert, a quien no conocía.

"La secretaria de Leufert me dijo que iban a abrir una escuela de diseño y pensé que eso era bueno para mí, porque me acababa de graduar y comenzaría ese nuevo curso en septiembre. Así lo hice, y empatando una cosa con la otra, estudié 8 años seguidos. Afortunadamente estuve en el Instituto de Diseño con una beca de la Fundación Neumann".

José Antonio Quintero llevó su portafolio de trabajos y el título obtenido en la Escuela Cristóbal Rojas, ya que uno de los requisitos para ser aceptado en el nuevo instituto era tener por lo menos aprobado el tercer año de bachillerato. El siguiente paso fue la presentación de un exámen de admisión que fue evaluado por un jurado compuesto por quienes serían profesores. Según Quintero:

"Que yo me recuerde allí todo el mundo era conocido. Los que yo conocía habíamos pasado por la escuela de artes plásticas. Ese primer exámen apenas duró un día. Nos pidieron que hiciéramos un collage y le pusiéramos título. Entre el jurado estaban Humberto Jaimes Sánchez, Guillermo Meneses, Gego y Argenis Madriz".

Para obtener la beca Quintero llevó una carta de recomendación de Jacobo Borges y otra de Miguel Arroyo. 
(fin de borrador para investigación "Historia del Instituto de Diseño Neumann")