Diseño en Venezuela

domingo, 18 de febrero de 2018

COMENTARIOS SOBRE LA DIÁSPORA DE DISEÑADORES

Alejandro Pérez Segnini es el tercero de izquierda a derecha. Formó parte de mi primer grupo en el CDD. Lleva varios años en USA, donde hace tres años fundó junto a tres socios la agencia de publicidad Chamoy Creative.

...Sobre el talento creativo venezolano regado por el mundo.


He pasado varias semanas sin actualizar el blog por una razón que podría parecer descomplicada en cualquier país, menos en la Venezuela actual: mi computadora se dañó al mismo tiempo que murió la tablet... la causa? Uno de los "bajones eléctricos" que desde hace meses se han vuelto normales en el país de la "exitosa revolución roja-rojita", asesinó el protector eléctrico donde estaban enchufadas.

Pues, aún sigo esperando que Liberty Express traiga el nuevo equipo a mi domicilio (tengo días arrepintiéndome de haber cambiado la opción de retirar mis paquetes en sus oficinas por miedo a los asaltos), pero bueno, espero que finalmente esta semana se dignen a traerlo.

El estar sin computadora me ha complicado la cotidianidad laboral, no obstante, hoy, 18 de febrero, he logrado sentarme a escribir, gracias a la cortesía de mi hijo.


Dyne es el estudio de animación que abrieron en Chile mi ex alumno Roberto González junto a Carlos Dordelly.


A través de las redes sociales sigo la trayectoria de varios de mis ex alumnos del Centro de Diseño Digital (CDD). Gracias a estas plataformas sé que a la mayoría les va bien en donde han decidido asentarse, dedicándose al diseño.

Hace unos tres años atrás coordiné para el CDD una exposición que se tituló "Perfiles de éxito", en la que comenzamos a seguirle la pista a varios egresados, tanto en Venezuela como afuera. Lo bonito en cada caso era el reconocer que la robusta formación recibida en nuestro país les permitió defenderse en sus nuevos lugares de residencia.

Desde el año 2006 comencé a saber de la emigración. En aquellos momentos, la principal motivación era cursar especializaciones o maestrías, muchas de las cuales se convirtieron en la puerta de entrada oficial y legal a otro país. En el ahora, las motivaciones para irse de Venezuela son otras.

El mundo creativo tiene la peculiaridad de que en vez de Curricula y títulos inscritos en el Ministerio de Educación, exige buenos portafolios. Por otra parte, los profesionales creativos venezolanos suelen indicar que una de sus ventajas competitivas es la habilidad para resolver exitosamente -casi- que cualquier problema con escasos recursos.

Si hablamos de destinos, inicialmente noté que los Estados Unidos y España eran los favoritos. Luego vino la predilección por Argentina y Panamá. En los tiempos recientes, he sabido de varios ex alumnos y diseñadores en general, mudándose a Chile y México. 

Para escribir este post, formulé una pregunta por messenger a varios de mis ex alumnos del CDD. De sus respuestas surgirán varios artículos para próximas entregas, porque muchos de ellos están trabajando en proyectos interesantes y relevantes.

También lancé la pregunta a varios diseñadores industriales egresados de la ULA. Me llamó la atención la respuesta de Lock Man Yee, a quien entrevisté hace años, en sus tiempos de emprendedor con "Un 8". Lock acaba de realizar un "viaje a la semilla", porque está trabajando como Design Manager en Shenzhen, China, el país donde nacieron sus padres. Esto también evidencia que la base de conocimientos forjada en Mérida ha sido  buena.

Quiero cerrar este breve escrito con el testimonio de Carlos Silva, graduado del CDD que vive en North Carolina: "Es muy difícil que en estos pueblos pequeños confíen en alguien que no tiene un background que ellos puedan confirmar, pero gracias a mi preparación en Venezuela, a los semestres en la FAU-UCV y al haber estudiado en el CDD, más la educación que mi familia me impartió, puedo decir que nunca he sentido que no estoy preparado para ejercer mi carrera e inclusive emprender nuevos proyectos... Muchos no creen que nosotros los venezolanos tengamos la preparación profesional que demostramos tener... El empeño, la educación y las ganas de ser cada día mejor desde el comienzo son las principales herramientas para la superación".

Carlos ha acumulado 20 años de experiencia diseñando y produciendo eventos. Sus comienzos en los Estados Unidos fueron como los de cualquier inmigrante: trabajó en un restaurante, luego imprimió camisetas y después pasó a ser empleado durante cuatro años. Hace poco decidió tomar las riendas de su negocio.

Pese a estar lejos, estos jóvenes se mantienen pendientes de lo que ocurre en estos lares, con el buen propósito de contribuir, aunque sea a distancia, con el diseño venezolano.

miércoles, 24 de enero de 2018

Eduardo Chumaceiro: CALIDAD EN EL DISEÑO EDITORIAL DE LA MANO CON LA FUNDACIÓN EMPRESAS POLAR


Durante más de 25 años ha trabajado diseñando los libros de la Fundación Empresas Polar, entidad que le ha otorgado la libertad creativa para desarrollarse y crecer como profesional. Entre sus creaciones hay un libro que me encanta: Inicios de modernidad. Marcas de fábrica y comercio en el sector alimentación en Venezuela 1877-1919.

Eduardo Chumaceiro es de Maracaibo y debió viajar a Caracas para estudiar lo que quería: diseño gráfico en el Instituto de Diseño Neumann.

Su primer año lo cursó en la quinta de la Alta Florida, pero al poco tiempo la escuela se mudó para los galpones de las empresas Corimon en Los Cortijos. Las incomodidades de las instalaciones unidas a la renuncias de varios profesores comenzaron a incomodar a la comunidad estudiantil. Siguieron las protestas y finalmente, en 1989, sobrevino la ruptura de la que nació Prodiseño.

El joven Chumaceiro formó parte del grupo fundacional de Prodiseño: "fui el primero que pagó la inscripción. Mi factura fue la 001", recuerda como anécdota curiosa. De hecho, se graduó en el 92, formando parte de la tercera promoción.

Su primer trabajo como diseñador fue en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber (MACCSI), junto a Teresa Mulet y Michele Guevara, bajo la dirección de Ibrahim Nebreda. Posteriormente pasó al Museo Alejandro Otero (MAO), hasta que en 1993 fue a la entrevista con Graciela Pantin en la Fundación Empresas
Polar.


Chumaceiro recuerda que tuvo diferencias de criterio con su entrevistadora. Se enteró que era la Gerente General  cuando al salir de la oficina vió el rótulo pegado a la puerta; "Pensé que no me iban a llamar, pero me sorprendió cuando Pantin se comunicó y me anunció 'tú y yo nos vamos a llevar bien'".

Se estrenó con el libro Muestrario de voces y frases expresivas del habla venezolanas, del profesor Alexis Márquez. A la fecha, ha realizado más de 100 publicaciones para la Fundación Empresas Polar, la cual le ha proporcionado cien por ciento de libertad creativa y en los buenos tiempos (hasta la primera década del siglo XXI), recursos para  materiales y tomar otras decisiones de producción gráfica, justo lo contrario al hacer lo que se puede con "lo que hay" que se ha impuesto en la actualidad por la desafortunada crisis en el país.

No obstante, me consta que el trabajo de Eduardo Chumaceiro continúa siendo propositivo y formalmente impecable.


Otro frente: la museografía

Conforme iban pasando los años, la relación de la Eduardo Chumaceiro con la Fundación Empresas Polar se fue consolidando. Afirma que en los años noventa producían hasta 40 libros anuales.


Uno de los varios catálogos diseñados para la Casa Alejo Zuloaga.

El voto de confianza continuó cuando le encomendaron crear la identidad de la casa Alejo Zuloaga en San Joaquín. "La imagen corporativa no es lo que más he desarrollado, sin embargo, mi propuesta fue muy bien acogida por la fundación y por los lugareños. Convertí en icono las ventanas de la casa, que a la vez tiene un sentido de apertura", cuenta y señala que la idea no se entendió de inmediato, pero al tiempo, el gobierno local también asumió como identificador la imagen de la ventana, lo cual tomó como indicador de éxito.

Chumaceiro se encargó de crear los catálogos de las exposiciones y también se abrió paso hacia el campo de la museografía.   


Reconocimientos

El diseñador editorial ha recibido varios premios CENAL. Comenta que diseñó un libro sobre los billetes venezolanos que recibió un premio en Escocia. Por otro lado, el catálogo Cestería indígena contemporánea de Venezuela fue reseñado en la totémica revista Graphis Design en 1998.


Catálogo del montaje expositivo con textos en Braille.

Entre los trabajos curiosos, resalta el catálogo y el montaje de la exposición El visionario legado de un invidente. Mevorah Florentín,  sobre este personaje que introdujo el sistema Braille en Venezuela.

Esta exhibición fue un reto para Chumaceiro, porque "estaba acostumbrado a trabajar con tipografía y para esa oportunidad debía emplear un sistema de escritura diferente,  a la vez que debía lograr que los invidentes sintieran la exposición".


Consideraciones editoriales

Eduardo Chumaceiro asevera que "un libro tipográfico lleva más trabajo que uno con imágenes", debido a que hay múltiples elementos a considerar como el kerning, los espacios interpalabras, los márgenes y la visualidad en general.


Este es el catálogo reseñado en Graphis.

Si bien en la pantalla se resuelven muchos detalles, considera que siempre se deben imprimir pruebas para que el ojo entrenado constate que todos esos elementos estén en equilibrio.

En su caso, considera que recibió una excelente formación en el campo tipográfico que le permitió trabajar con seguridad el diseño editorial. Entre sus maestros estuvieron Luis Giraldo, Carlos Rodríguez y Aixa Díaz, quienes forjaron en él el correcto manejo de la mancha tipográfica.

Para los jóvenes en formación, enuncia los siguientes consejos:
  • Siempre dar la vuelta al proyecto: "ver la página por detrás, ver el otro lado".
  • Hay que ubicarse en cada proyecto.
  • Ser creativo, proponer. Dejar saber al cliente que uno como profesional va a ofrecer lo mejor.  
  • Recordar que "transmitimos contenidos y educamos visualmente".

Mi libro favorito

En el 2000 la Fundación Empresas Polar editó el título Inicios de modernidad, que revisé varias veces en bibliotecas ajenas, como la del Museo Carlos Cruz-Diez mientras investigaba para la Megaexposición I.


Es un libro que siempre me interesó porque aborda el tema marcario. Su diagramación es limpia y posee una cantidad apreciable de reproducciones de marcas a todo color de finales del siglo XIX y principios del XX. 

Esta publicación se agotó y no se pudo reimprimir. Indica su diseñador, Eduardo Chumaceiro, que el problema es que los archivos digitales originales desafortunadamente, se perdieron. "Las marcas se digitalizaron directamente del registro de las compañías, fue un trabajo arduo y delicado que tomó mucho tiempo".

Sin embargo, hay noticias positivas, porque Inicios de modernidad se está preparando como un documento digital para la consulta en la web a partir del 8 de febrero del 2018. Una alternativa exenta de la sensualidad de la tinta impresa sobre el papel, pero que al menos ofrecerá este interesante contenido a los interesados en el tema.


Más info:
Instagram y Facebook @graphic.bureau



lunes, 15 de enero de 2018

Marcello Botto: ARQUITECTURA Y DISEÑO DE MUEBLES


El espacio va señalando la ruta creativa de Marcello Botto, arquitecto que desde hace años diseña y produce muebles a la medida con su marca bottoprodotto, aunque ha adquirido más notoriedad en los años recientes por haber abierto junto a Gabi Valladares la tienda Siete al Cubo. 


Aprendió a trabajar con herramientas desde niño, cuando su mamá los fines de semana, lo ponía a él, a su hermano y a su papá "a reparar cosas en la casa", relata el arquitecto Marcello Botto, egresado de la Universidad Central de Venezuela en 1993, quien posee amplia experiencia diseñando y construyendo muebles hechos a la medida. Actualmente es reconocido en el mundo del emprendimiento creativo venezolano por haber abierto junto a Gabi Valladares la tienda Siete al Cubo, un espacio para la promoción y comercialización del diseño.

Le fue agarrando el gusto a la construcción de objetos y decidió estudiar arquitectura porque "me encanta explorar cómo el espacio y los elementos que se ubican en él influyen sobre las personas", cuenta y recuerda que de chamo le encantaba crear escenografías para actividades del colegio y fiestas.

Mientras culminaba la carrera universitaria hizo la pasantía en Funreco (Fundación para el Rescate y Conservación de Inmuebles y Bienes de Valor Histórico, Religioso y Cultural), una organización privada sin fines de lucro que se dedicaba al rescate del patrimonio material, teniendo en su haber la experiencia de rescatar la hacienda La Floresta (donde está el Centro de Arte La Estancia), el Museo Sacro, la Aduana Inglesa en el estado Vargas, algunos monumentos del Cementerio General del Sur y el haber participado en la recuperación del casco histórico de la ciudad de Coro, Falcón.  

Esta fundación le dejó una invalorable experiencia a nivel de investigación histórica y conocimiento de materiales de diferentes épocas, lo cual contribuyó al desenvolvimiento posterior de su carrera, tanto en el área de la restauración como del diseño.

Más adelante Marcello Botto abordó otras restauraciones como el de las casas del maestro Carlos Raúl Villanueva y el mural de Miguel Arroyo en la FAU-UCV. A partir del conocimiento de la estructura de éste último, fue que Botto desarrolló la Mesa Arroyo.





Del patrimonio al mobiliario

Al año de graduarse, el arquitecto Maciá Pintó, quien fue su tutor, le solicitó que diseñara una biblioteca para su oficina. "Ese reto fue mi primer encargo como profesional", cuenta Marcello Botto.

Poco a poco fue aprovisionándose de herramientas, alquiló un espacio y fue contratando carpinteros . Cuando se dió cuenta, poseía un taller en el que llegaron a trabajar 30 empleados, y creó así la marca bottoprodotto.

Marcello Botto asegura que evita emplear maderas macizas por razones conservacionistas, por lo que su tendencia es hacia el uso de los compuestos como el mdf y el panforte. 

"Lo interesante de mi trabajo en el taller de bottoprodotto era que aportábamos soluciones técnicas. Solíamos recibir trabajos, complicados y ayudábamos a otros diseñadores a resolver".

La constante de los muebles creados por Marcello Botto es que están hechos a la medida del espacio. Para el hall de la sede de Evenpro diseñó un banco contínuo que luego convirtió en una silla individual que denominó Vecta. de estructura entamborada con acabado de chapilla en cedro y acero inoxidable, realizada con los retazos obtenidos de la pieza concebida para Evenpro.


Centro de canje creado para Evenpro.
Botto asegura que no levanta planos, sino que desarrolla sus proyectos boceteando a mano alzada, no obstante, cuando toca efectuar algún patrón repetitivo es que recurre al Autocad.

En cuanto a su proceso creativo indica que el espacio marca la ruta a seguir: "el lenguaje de cada pieza viene dado por el espacio".

Otros trabajos que resaltan en el portafolio de bottoprodotto son el piso 5 de Paseo El Hatillo, la presidencia, entrada y área de comedor de la nueva sede de Ultimas Noticias.

Objeto utilitario: Rolo

Una de las creaciones más recientes de bottoprodotto es la vinera Rolo, un objeto que puede fabricarse en serie. Consiste en una pieza en bloque de forma cilíndrica que se ancla a la pared y sirve para "sostener" 6 botellas de vino. Ha sido diseñada para sustentar peso con efectividad.

Rolo se elabora con madera maciza torneada y su sistema es muy sencillo, ya que apenas consta de tornillos y ramplug que se venden como un kit junto a una plantilla para la instalación.

Antes había aseverado que Marcello no suele emplear maderas macizas, pero resulta que en este caso, se asienta sobre el concepto de reúso y aprovechamiento del material, porque Rolo se produce con retazos de maderas duras que sobran en los aserraderos. Por esta razón es la diversidad de especies: zapatero, pui, algarrobo, dividivi.

Rolo ha sido recientemente seleccionada para la nueva edición de la exposición de diseño industrial venezolano "No materia", en planes de montaje para el 2018 en Venezuela y en los Estados Unidos.

Menos es más, y si posee conciencia ambiental, mucho mejor: Vinera Rolo.


Promotor del diseño

Marcello Botto y Gabi Valladares abrieron Siete al Cubo, un espacio para exhibir, promover y comercializar el diseño nacional que actualmente se encuentra en el centro cultural Los Galpones en Los Chorros. 

Esta es otra faceta para Botto, quien indica que una de las motivaciones para este emprendimiento fue crear una plataforma de apoyo para los creativos, "una plataforma que nos hubiera encantado tener para nuestras propias marcas en el pasado", explica.

"De alguna manera, Siete al cubo es un laboratorio y un centro de intercambio de información. A nosotros no nos basta con recibir propuestas y aceptarlas o rechazarlas, sino que asesoramos y damos recomendaciones al talento que se comunica con nosotros".

De alguna manera Siete al Cubo hizo que aflorara nuevamente la vena docente de Botto, quien hace años atrás dictó clases en la Universidad José María Vargas y en el Instituto de Diseño Caracas.

"Hacemos todo lo posible por apoyar al talento local, porque es bastante triste saber de gente que se animó a producir, tire la toalla y se vaya".


El mobiliario de Siete al Cubo fue diseñado por Marcello Botto

Más información


Siete al cubo: @sietealcubo

lunes, 8 de enero de 2018

PRIMER FESTIVAL DE DISEÑO REALIZADO EN VALERA: UNA PRIMICIA PARA LOS TRUJILLANOS


Por Jessica Stein | Caracas, diciembre de 2017.

Durante dos días, a mediados de diciembre del 2017, la principal ciudad del estado Trujillo albergó un evento de diseño que contó con conferencias, talleres y una feria expositiva. Jessica Stein, fue invitada a dar una charla y nos cuenta cómo se desarrollaron los acontecimientos.


Un festival de diseño en el estado Trujillo, en Los Andes venezolanos… ¿Quién podría imaginarlo, en un entorno económico tan crítico y limitativo como el que está atravesando el país? Pues sí, hoy se puede decir que un evento como este fue posible contra todo pronóstico. Valera le dijo “SÍ” al diseño.

Los días 15 y 16 de diciembre de 2017, el diseñador gráfico, Néstor (Kang) Linares, y la locutora y productora de eventos, María Carolina Morillo (Mujer Andina), lograron realizar el Primer Festival de Diseño 2017, bajo el nombre DSEÑA (marca en posicionamiento que busca ofrecer actividades de enseñanza en diseño gráfico en Valera), con el apoyo de aliados estratégicos que, contrario a lo que muchos habíamos creído, se mostraron ampliamente receptivos para patrocinarlo.

Unos 100 participantes, 11 expositores, 10 patrocinantes y 8 ponentes (entre los que tuve el honor de estar incluida) fuimos testigos de la pauta que marcó este Festival en la ‘capital industrial’ de Trujillo. Las actividades dentro del Festival mostraron parte del talento creativo local, lo cual es una importante iniciativa que, especialmente a los que nos dedicamos a promover el diseño en Venezuela, nos ayuda a sondear qué se está haciendo más allá de las principales ciudades del país en las que es más habitual encontrarse con este tipo de eventos.

El Festival inició el día 15 de diciembre con un ciclo de ponencias, que se desarrolló en paralelo a la “Expofestival”, feria en la que las marcas Estampados Cool, Le Dorito, Bohemios Tattoo, Andreína Materán, Kang Estudio Creativo, Jesús Rosales, La Pinta, Fábrica DT, Dulces Tentaciones, Supermercado Su Casa y Confitería La Guacamaya exhibieron lo mejor de sus productos y servicios a todos los participantes.

Tuve el gran gusto y honor de iniciar el evento con una ponencia que preparé especialmente para los valeranos: “Perspectivas del Diseño en Venezuela”, en la que planteé algunas preguntas con el propósito de reflexionar sobre cómo los diseñadores gráficos están convirtiéndose en operadores gráficos, siendo el diseño un oficio tan amplio en posibilidades, y concluí que como venezolanos es necesario que rediseñemos nuestra mente para poder rediseñar nuestro país (más adelante escribiré sobre este tema en mis redes sociales).

Me siguió Néstor Linares (mejor conocido como Kang), con su charla “Diseño de Identidad”, en la que habló de forma amena y coloquial sobre aspectos técnicos del diseño de marcas, para ayudar a comprender y aclarar algunos conceptos que (todavía) suelen ser mal empleados entre diseñadores. El ilustrador Jesús Rosales continuó el ciclo de ponencias mostrándonos buena parte de sus proyectos que incluyen animación 2D; luego el comunicador social conocido por su pseudónimo “Jota en las Redes”, expuso sobre cómo las redes sociales pueden ser una herramienta de alto impacto para los emprendedores creativos si se emplean correctamente.

Así mismo, conocimos el trabajo del diseñador gráfico Beto Briceño, la diseñadora de trajes de baño Clemens Chamy y la diseñadora de joyas Andreína Materán. El destacado diseñador de carteles e infografías, Rubén Darío Moreno, fue quien cerró con su magistral charla “¿Para qué diseño?”, en la que habló tanto de su experiencia profesional como personal en este apasionante oficio. Para finalizar el ciclo de ponencias, el festival contó con la musicalización de buen talento regional contemporáneo: Etta’ Ragga, Pleyades y José Ruza.



Y para cerrar con broche de oro ésta primera edición, el sábado 16 de diciembre, Rubén Darío Moreno ofreció un taller teórico-práctico intensivo de infografía básica que dejó “con ganas de más” a más de uno. Los participantes, que jamás habían tenido oportunidad de obtener conocimientos más allá de la tan trillada técnica del diseño gráfico, recibieron de primera mano orientaciones en cuanto a conceptualización y representación gráfica de la información.

Los organizadores prevén con entusiasmo realizar más ediciones del Festival de Diseño en 2018, tanto en Valera como en otras localidades del país, persiguiendo el objetivo de llevar buen diseño a esos creativos que tanto lo han pedido y que tanto lo necesitan. Como promotora del diseño venezolano, aprovecho este espacio para animar a empresas, organizaciones y particulares a ser parte de movimientos como este, que buscan fortalecer el oficio y la enseñanza del diseño como factor vital para la mejora de las comunicaciones, los procesos y los espacios públicos en nuestro país.


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Contactos

Fotografías: Jessica Stein / @festivaldedisenovzla

domingo, 31 de diciembre de 2017

2018, UN AÑO QUE VIENE


Se marcha 2017 y llega un Año Nuevo ¡Feliz Año 2018!


Al menos en Venezuela, muchos cuentan las horas para que el año 2017 termine de escurrirse por la puerta trasera. En general se "siente aprensión hacia el 2018", que muchos se atreven a vaticinar como peor que su antecesor, pero ¿puede ser cierto?

No lo sé, no soy adivina, pero sí me he dado cuenta que soy una optimista testaruda, porque pese a vivir en un país que desde afuera perciben como peligroso, aún no veo el vaso medio vacío.

Para efectos del mundo del diseño ha habido una gran fuga de talentos, de la que veo positiva la diseminación de profesionales formados en Venezuela que están probando sus capacidades y demostrando que las destrezas forjadas en el terruño fueron buenas. Si el país despierta de la pesadilla narcochavista, algunos regresarán, otros seguramente desde donde están harán sus aportes como puedan y a su manera.

Otro fenómeno para el mundo del diseño gráfico, principalmente, es la apertura de oportunidades laborales a distancia. Nuestros diseñadores hasta hace poco no miraban más allá del mercado local. Claro, el detalle es que en otros países nos ven como mano de obra barata, porque " estamos desesperados" por la hiperinflación y la escasez. Lo desagradable es cuando los explotadores son venezolanos.

A finales de noviembre di una charla en un seminario sobre propiedad intelectual y economía creativa organizado para gerentes medios y otros funcionarios públicos en el Banco Central de Venezuela. Si bien es una iniciativa positiva, la certeza de que nada de lo discutido allí se llevará a cabo bajo el esquema del socialismo "del siglo XXI" es desesperante, porque en particular no avizoro cambios positivos con la actual gestión gubernamental. Este tipo de temas relacionados con la economía naranja, las ciudades inteligentes y las industrias creativas van en contra del carácter retrógrado del régimen.

Me correspondió hablar sobre diseño gráfico e industrial, junto a especialistas en moda. Al respecto, considero que la moda tiene la misma posibilidad del diseño industrial en nuestro contexto actual, es decir, escasa o nula, aunque en los medios de comunicación se insista en colocar reflectores sobre ella. Yo apostaría al diseño gráfico (con énfasis en lo digital) como factor diferenciador, porque además de que ya tenemos una trayectoria de éxito en el área, la comunicación visual "desmaterializada" que prescinde de la tinta y el papel puede abrir oportunidades.

Al fin de cuentas, el principal objetivo del 2018 es mantener el "modo sobrevivencia" y activar mecanismos económicos no tradicionales para salir adelante. En cuanto al blog, anuncio que la actualización dejará de ser semanal, pero para contrarrestar, en el 2017 recibí la invitación para colaborar en El Universal con un artículo sobre diseño gráfico o industrial el primer viernes de cada mes que mantendré en el 2018.

También me propongo a reanudar un proyecto que inicié en el 2005: investigar y escribir la historia del Instituto de Diseño Neumann. Espero pronto compartirles primicias al respecto.

Así las cosas, sigo a la orden de los diseñadores gráficos y de los diseñadores industriales venezolanos estén donde estén, para anunciar eventos y otros logros. Les recuerdo que mi correo es perezurbaneja@gmail.con y que me pueden seguir en Twitter e Instagram para estar en contacto.

Reciban un abrazo y mis mejores deseos para que el 2018 sea más creativo que nunca.

Twitter: @disenovenezuela
Instagram: @disenoenvenezuela