Diseño en Venezuela

lunes, 17 de septiembre de 2018

LA CRISIS OBLIGA A LAS ESCUELAS DE DISEÑO A TOMAR DECISIONES RÁPIDAS

El IDDAR ha sido conocido durante años por sus labores de extensión académica que trasciende los salones de clase 


Hace dos semanas corrieron pésimas noticias por Whatsapp que señalaban que el Instituto de Diseño Darias estaba por cerrar. A los pocos días llegó la información de que el Instituto de Diseño Caracas también. Lo que se decía es que los anuncios económicos realizados por Nicolás Maduro en agosto eran la causa del colapso. He consultado a tres voceros para conocer cuál es la situación en ambos casos.


"Agarramos la oscuridad y la convertimos en algo positivo"

Así se expresó Domingo Villalba, actual director del Instituto de Diseño Darias, para señalar que ya lo peor había pasado y que han tomado las decisiones pertinentes para mantener la escuela abierta.

"El anuncio económico presidencial  es difícil de asumir por las empresas pequeñas", indica Villalba, porque el aumento del salario mínimo, "nos sube 60 veces el costo, siendo lo más fuerte de asumir, la carga retroactiva".

Explica el director del IDDAR que en sus 23 años de trayectoria han logrado mantener un personal estable y su orientación social, siendo sus costos orientados a personas que trabajan para pagarse sus estudios de diseño. Por ello, sus horarios se adaptan a sus dinámicas, incluyendo las clases sabatinas.



Luego del paquetazo rojo, decidieron hacer un paro administrativo, "un trimestre sabático de octubre a diciembre de este año y regresamos en enero 2019", dice Domingo Villalba, quien explica que en el año, el Darias abre cuatro trimestres de 9 semanas. Por lo tanto, el alto coincidirá con sus vacaciones largas.

También conversamos con el profesor Rubén Moreno, quien indica que el equipo docente del IDDAR se ha mostrado totalmente receptivo y abierto a los ajustes administrativos que  se deban asumir y que las inquietudes que se generan, sobre todo en la comunidad estudiantil, se han solventado a través de reuniones y mucha comunicación.

"En la institución tenemos mística sobre la formación académica. Es la escuela donde estudié y egresé y entiendo que la coyuntura hizo que el director debiera tomar decisiones rápidamente".

Por lo pronto, el IDDAR va a entrar en una etapa de revisión administrativa, y los interesados en inscribirse para el trimestre que arrancará el 14 de enero de 2019 pueden obtener información a través de sus redes sociales. En Instagram y Twitter: @infoiddar,


El "tremendo susto" que dio el IDC

Un día sábado fue escogido por el Instituto de Diseño Caracas (IDC) para emitir un correo electrónico que encendió las alertas rojas de su comunidad estudiantil. En el mismo se anunciaba que debido a que el contrato de arrendamiento de su sede no sería renovado, "nos vemos en la obligación de entregarla y sumado a ello, los inconvenientes que  ocasionan las actuales medidas económicas, nos vemos en la NECESIDAD de SUSPENDER TEMPORALMENTE el inicio de las clases para el Período Académico Septiembre 2018-Febrero 2019. En tal sentido, les solicitamos nos remitan a la brevedad posible los siguientes datos, a objeto de reintegrarles a partir del lunes 10 de septiembre de 2018, el dinero que cancelaron por la inscripción del semestre".

Asi, sin anestesia arrojaron la noticia, apenas dos días antes del comienzo de clases, que estaban pautadas para el lunes 10. Su prima hermana, Instituto de Diseño de Valencia también anunció su cierre temporal, pero con la diferencia de que su sede es propia.



En el mundo del diseño venezolano todos conocemos el secretismo del IDC, lo difícil que es obtener un vocero oficial. Como institución son una especie de "caja negra", inexpugnable hasta el punto que el querer pegar un simple afiche para promover un evento en una de sus carteleras lo han convertido en un procedimiento burocrático que pasa por solicitudes formales a través de cartas impresas.

Quien accedió a conversar conmigo sobre el tema fue una persona integrante de la "comisión de emergencia" que el mismo sábado del mensaje armaron 300 miembros de la comunidad estudiantil junto a sus padres.

Entre el grupo hay varios abogados que revisaron el estatus legal de la sede y descubrieron que no era inminente el desalojo de la sede de La Castellana, si bien era cierto el pleito legal del dueño del IDC con el dueño del local.

Entonces, llegó el momento de negociar: En el instituto "Se comprometieron a iniciar clases hoy, 17 de septiembre. No nos quisimos enfrascar en una pelea y llegamos a ese acuerdo. Las clases son en el mismo lugar de siempre y la administración presentó un ajuste de los pagos, calculados en tres cuotas", explicó el representante de la comisión.

Afortunadamente, el Instituto de Diseño Valencia también abrió sus salones de clases.

Sin embargo, a raíz del conflicto inicial, quedó una comisión más pequeña que se encargará de vigilar los pasos de la institución, porque se sembró la desconfianza.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

EL ÚLTIMO ARTÍCULO


Supongo que a estas alturas, inicios de septiembre 2018, casi nadie en el mundo ignora la profunda crisis venezolana que ha ido derruyendo todo. Uno de los sectores que entró hace tiempo en crisis es el de los medios de comunicación, debido a la censura y la persecución del régimen populista autoritario que estableció Chávez. Los espacios digitales son los que de alguna manera han brindado resquicios de libertad a quienes trabajamos de manera independiente. Este post es el testimonio de los intentos de incluir el diseño gráfico e industrial en los medios tradicionales.


Este fin de semana ha sido publicado mi último artículo sobre diseño gráfico en El Universal web. Es un cierre dorado, sobre Big Gil.

Desde el "Viernes Rojo", el diario entró en crisis, porque dice que no tiene cómo pagar el sueldo mínimo decretado y el lunes siguiente al anuncio, indicó a sus empleados que sacaran el carnet de la patria porque se acogería al subsidio que ofrece el régimen, por lo tanto, quien no tenga el "plástico", no cobra.

Después de la polémica decisión, siguieron días de locura, con visita del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Prensa (SNTP) incluida, que aumentó la histeria al interior del reconocido medio. 

Comencé a escribir en El Universal porque fui invitada en agosto del 2017 por Giuliana Chiappe, quien en aquel momento ejercía la jefatura de la sección "Estilo de Vida". Ella seguía este blog y le pareció interesante integrar a los temas de moda, las otras áreas del diseño. Acepté con gusto y comencé a redactar para el primer viernes de cada mes, iniciando con una entrevista a la gran Anita Reyna, que actualmente no se encuentra en el histórico de la web de El Universal, porque la página se cayó a principios de este año y se perdió la data. Por esa razón, decidí colgarlo acá: http://www.disenoenvenezuela.com/2018/04/anita-reyna-el-diseno-grafico-define-el.html.

Giuliana se mudó de empresa en diciembre y en enero de este año, la sección Estilo de Vida quedó a cargo de las colegas Yamileth Angarita y Carolina Contreras, quienes siempre se mostraron abiertas y respetuosas con mis escritos.


Un alto en el trayecto

Yamileth salió de El Universal un poco antes de la reconversión cambiaria y Contreras ha quedado a cargo del timón de un barco que atraviesa una tormenta. Por mi parte, desde julio decidí no cobrar la colaboración porque imprimir la factura y su copia me costaba más que lo que el diario paga, un sinsentido. Entonces, en esta semana de locura, uno de los jefes de la mesa de redacción señaló que solo se quedarían con moda y con estas decisiones se sella el fin de mis artículos, porque no me interesa escribir sobre moda. 

Entonces he recordado por qué me he dedicado a escribir sobre diseño gráfico e industrial. Cuando me gradué de comunicadora social, sabía que quería dedicarme a la cultura, pero a la vez no deseaba abordar las fuentes tradicionales como artes escénicas, artes plásticas o música, aunque me encantan.Tenía ganas de escribir o promover algo diferente, pero no sabía cuál iba a ser ese tema. Mientras, sacaba mi segunda licenciatura en la escuela de Artes, hasta que en 1996 se atravesó un trabajo que cambiaría mi destino profesional: el departamento de asuntos públicos del Centro de Arte La Estancia.

Allí fui contratada como periodista cuando todavía estaba abierta la exposición Detrás de las Cosas y luego hice la prensa para la apertura de DGV 70-80-90. Así fue que conocí al diseño gráfico e industrial venezolano y dije ¡Eureka!

En el 2000 llegó el momento de hacer tesis de pregrado y por supuesto que me dediqué a investigar sobre diseño, y de allí fue que salieron las publicaciones en Venezuela Analítica y en paralelo otros trabajos en el área que me han llevado hasta este blog que abrí en 2009 y a sumar algunos detractores -que afortunadamente no alcanzan los dedos de una mano-, que consideran impropio que una "no diseñadora" dé charlas y escriba sobre diseño. Afortunadamente, no les he parado y por eso he seguido con la ruta que me tracé.

Con el artículo sobre Big Gil este fin de semana hago stop en El Universal, así como hace unos años atrás detuve en seco las colaboraciones para el suplemento Espacios que producía El Nacional. En aquel momento, la escasez de papel fue minando los encartados dominicales poco a poco. El autoritarismo populista atacaba por ese flanco al reconocido medio de comunicación.

De aquella experiencia quedó la satisfacción de haber apoyado a los diseñadores de muebles y de interiores venezolanos y latinoamericanos. Fue grato recibir el agradecimiento de Manaplas y la Marc Flallo (entre otros) porque gracias a mi artículo lo contactó un importante coleccionista o haber entrevistado a Jorge Montaña y Jaime Gutiérrez Lega en Colombia y al arquitecto y diseñador industrial argentino Ricardo Blanco.


Entre el idealismo y la economía

Reconozco que sí, he perseverado y también que me apasiona investigar y escribir sobre diseño. Es la especialización que he cosido a mi medida y que me ha permitido hacer lo que quiero con libertad.

El diseño ha sido mi labor romántica, cuya cara más visible es este blog en el que he forjado una línea editorial autónoma. Sin embargo, en enero de este año pensé seriamente en dejarlo, porque ante el entorno hiperinflacionario venezolano no tenía sentido dedicar al menos 8 horas semanales a trabajar por "amor al arte" en un post sobre diseño. Entonces, llegaron los que llamo "mis padrinos mágicos".

Ya había comenzado a buscar opciones para captar recursos, pero fue en el 2018 que llegó el patrocinio de Masisa Venezuela y un donante muy especial, pues es un querido ex alumno del CDD que desinteresadamente ha realizado aportes que permiten mantener a flote este espacio periodístico independiente especializado en diseño gráfico e industrial, que funciona a investigadores profesionales y a estudiantes de arquitectura, artes y diseño a conocer sobre la historia y sobre lo que está aconteciendo en este campo creativo.

Debo aclarar que el esquema de donaciones para emprendimientos comunicacionales ya lo había conocido a través de las recomendaciones de la organización Sembramedia. También debo agradecer la participación de colaboradoras como Jessica Stein y mis alumnas del curso de ampliación en la UCV, Andreína Padrón y Jessica Yannone por los textos que han aportado para enriquecer el blog Diseño en Venezuela, así como el identificador gráfico que obsequió Enzo Medina hace dos años.


El reto para el 2019

Y seguramente hay quien se pregunte que si amo tanto el diseño, por qué no trabajo como curadora en el Museo de la Estampa y el Diseño Carlos Cruz-Diez. Aprovecho para aclarar que hace unos años atrás, un ex director de la institución me convidó a encargarme del departamento de investigación, pero mi decisión fue que no valía la pena convertirme en empleada de un gobierno que adverso por tres lochas y un bozal de arepa. 

Por los momentos, continúo en Venezuela haciendo lo que me gusta gracias a mis padrinos mágicos. Tengo planes para el blog, más el proyecto expositivo La Neumann, cuyas concreciones dependerán del establecimientos de alianzas, colaboraciones y patrocinios. Si tienes ideas y recursos que desees compartir con esta amante del diseño venezolano, puedes contactarme a perezurbaneja@gmail.com





lunes, 3 de septiembre de 2018

BIG GIL: “EL DISEÑO ES UN SACERDOCIO”


Un personaje para una historieta fue la génesis del emprendimiento de Big Gil

Diseñador e ilustrador, desde hace tres años se ha entregado totalmente a su proyecto personal Magnífico, con el que ha comprobado el poder de Behance cuando sobra el talento.


A los 9 años pintaba patinetas e intervenía las carruchas de los amigos, dibujaba por doquier. Su entusiasmo por la gráfica lo terminaron de alimentar el animé de los ochenta y las historietas mexicanas y estadounidenses que le regalaba un tío.

Entre los 17 y 18 años hizo diseños para las recordadas franelas And&And. Por esa época obtuvo una Beca Gran Mariscal de Ayacucho para estudiar diseño en el reconocido Instituto Parsons. Cuenta que en aquellos años estaba sediento por aprender y aprovechó al máximo la oportunidad en la ciudad de los rascacielos.

A su retorno al país fue contratado como asistente de fotografía, donde obtuvo el pase de entrada para trabajar en la producción de las portadas de la revista Exceso, cuyos conceptos emanaban de las discusiones ilustradas entre Ben Amí Fihman y Valentina Marulanda, a quienes recuerda con sumo respeto. Luego se encargó de diseñarlas.

También formó parte de la esfera publicitaria nacional, en la que considera que terminó de formarse como persona y profesional. “No estoy de acuerdo con ese axioma que reza que en publicidad no se hace amigos, porque en mi caso, hice amistades duraderas”. Pasó por Proa, J Walter Thompson, JMC y en ARS, declarándose “arsiano”. Luego de una temporada de trabajo en Argentina, Brasil y México, un amigo lo llamó para crear su propia agencia: Artefacto.


Aviso realizado por la agencia Artefacto.

Estando en Artefacto se tomó unas vacaciones que le cambiaron la vida creativa. En Tokio descubrió una filosofía de vida y nuevas vetas creativas. Regresó otra vez y al poco tiempo hizo como Forrest Gump, después de correr y correr, se detuvo en seco, pero en vez de irse a casa, terminó de convertirse en Big Gil.

Un compañero en Ars ya lo había bautizado como Big Gil, pero en su transmutación definitiva hace tres años terminó de “casarse” identitariamente con Big Gil, el alter ego de Gilberto López. “La situación es que somos como Bruce Wayne y Batman”, explica.


Gracias a Behance

Big Gil considera que haberse liberado de su bagaje anterior para dedicarse al trabajo gráfico artístico y la ilustración ha sido la mejor decisión, porque según su visión, “el diseño es un sacerdocio, que requiere la entrega a la creatividad”.

Asegura que no tiene entre manos planes, sino un proyecto de vida que ha titulado Magnífico. “He asumido la mentalidad asiática, que apuesta a los proyectos a largo plazo. Con Magnífico es así, voy a terminar mi vida haciéndolo. Esto me parece importante decirlo, porque a los venezolanos no nos enseñaron a creer en el proyecto, sino a trazar planes a corto plazo”.

Asevera que desde hace tiempo las ganas de hacer un comic lo invadían, hasta que de una extensa estadía en Costa Rica trajo los bocetos de un personaje al que llamó “El Magnífico”. Se los mostró a su hermano, cuyo fino olfato mercadotécnico determinó que lo mejor era quitar el artículo, para crear la marca Magnífico.


"Magnífico" cautivador.

El siguiente paso surgió de una frustración, pues postuló para el Behance Review Caracas con el perfil de mono cuyo casco de motorizado está gráficamente ensamblado con tipografía, a la manera de los clásicos del diseño psicodélico, pero nombrando barrios caraqueños… 23 de enero, Catia, La Vega, Caricuao, Petare, El Valle, San Agustín, en clara alusión a la jerga de nuestra ciudad. Inicialmente le anunciaron que estaba seleccionado, pero unos días antes le dijeron que no iba al evento de exhibición en el Museo Carlos Cruz-Diez. Para canalizar la rabia por el maltrato recibido subió la ilustración a su perfil de Behance.

Al día siguiente, al encender el teléfono, Big Gil notó que tenía muchos mensajes de Behance. Ingresó a la red social y vió con asombro que tenía decenas de “likes” y comentarios positivos sobre el mono caraqueño. Definitivamente había nacido Magnífico.

Entre los entusiastas del mono estaba el británico Dominique Johnson Hill, gurú del emprendimiento en China, quien contactó directamente a Big Gil para invitarlo a participar en uno de sus proyectos con el “mono”. Pues, desde aquel entonces hasta el sol de hoy, llevan tres años trabajando. Y esa es apenas una de las puertas que se abrieron


Las ilustraciones de Big Gil en Plastered8, el emprendimiento de Dominique Johnson Hill

Enseguida Big Gil tuvo la oportunidad de estampar la efigie del mono motorizado y una segunda del mono disfrazado de conejo en 200 franelas que vendió en apenas 2 semanas. Una, la compró en el aeropuerto Nacho La criatura y la mostró en su Instagram, potenciando el emprendimiento y las ventas no sólo se dispararon, sino que comenzaron a hacerle pedidos desde el exterior. Sin embargo el creativo aclara que la comercialización ha cedido, porque la crisis venezolana ha afectado la producción.

"Magnífico, más que un emprendimiento creativo es un laboratorio, pero desde ya puedo decir que he desarrollado un estilo”, indica el diseñador, “y lo mejor es que me ha liberado de tener que adaptarme al gusto de los clientes, porque ahora quienes me contratan lo hacen justamente porque desean exactamente lo que hago, porque se sienten identificados con mi gráfica y la quieren para sus productos”, dice Big Gil satisfecho de atender a empresas en diferentes partes del mundo, como la marca brasileña Skate Town, Plastered8 en China, With Love Magazine de Colombia o cervezas artesanales venezolanas como Reverón o Malavirra.      

El estilo es un crisol vintage en el que se funden imaginarios latinoamericanos, estadounidenses, europeos y también asiáticos. Con ellos se ha creado un mundo atemporal, lleno de detalles que desatan la fascinación del observador.

Big Gil es el vivo ejemplo de que Behance es efectivo para hacer networking y darse a conocer, siempre que el portafolio exhiba calidad.




¿Por qué Venezuela?

Big Gil ha viajado y ha tenido la oportunidad de emigrar. De hecho, muchos de sus colegas asentados en el exterior le preguntan, “Chamo ¿Y tú qué haces todavía en Venezuela?”.

Big Gil reconoce que “Esa pregunta me la hago cada dos horas. Pienso que aún soy útil para mi país, pero también el país es útil para mi como motivación e inspiración. Se trata de un 50 y 50”.

Venezuela es la base de operaciones desde la que concerta reuniones con sus clientes. También atiende entrevistas como la de Creative Chair, iniciativa que reconoce la labor de creadores relevantes en el mundo como Brian May, Paula Scher y Sir David Attenborough. Big Gil ha sido el segundo latinoamericano invitado a ocupar ese prestigioso asiento este año. Para leer la entrevista completa: https://creativechair.org/gilberto-lopez-biggil/





Para llegar a la CIMA

Hace tres meses un amigo lo llamó para que desarrollara el identificador gráfico de un proyecto al que han llamado CIMA: Congreso Internacional de Marketing, que se realizará en Caracas en noviembre de este año.

Big Gil se ha involucrado mucho más en este evento en el que está involucrada Tata Gómez, Se trata de un “full day” de especialistas del mercadeo nacional y esperan traer un invitado internacional.

Para la ocasión Big Gil diseñó una marca inspirada en El Avila, que considera “el Monte Fuji de los caraqueños. Es un símbolo de ascenso, de llegar a la meta, es decir, llegar a la cima”, cuenta.

Además de ser diseñador de la imagen del evento, participará como expositor: hablará sobre lo que denomina “gráfica poderosa”, los procesos creativos y técnicos para llegar a ella, mientras que Royne Moreno, de Malavirra lo complementará en términos de mercadeo.

Estas son las actividades que mantienen activo a Big Gil, quien sigue enfocado en el fin último de crear la historieta de Magnífico.

Bunny Darko

Más Info:
Big Gil en Behance: https://www.behance.net/BigGil

Instagram: @esmagnifico / @biggil1966

martes, 28 de agosto de 2018

EL CRECIMIENTO DEL TALENTO VENEZOLANO A TRAVÉS DEL CONCURSO DE DISEÑO MASISA

El "Banco de Pared" fue el primer mueble ganador del Concurso de Diseño para Estudiantes de Masisa en Venezuela

El Concurso de Diseño para Estudiantes Masisa en Venezuela brindó entre el 2005 y 2016 la oportunidad a los estudiantes de diseño industrial y arquitectura de desarrollar proyectos innovadores y contrastarlos a nivel nacional y latinoamericano. En este post les haremos un recuento de cada edición.


La competencia fue creada en 1992 en el país originario de la empresa: Chile, y posteriormente fue extendiéndose a los demás países latinoamericanos donde Masisa hace vida: Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, México, Perú y Venezuela.

Cada país organiza el concurso dirigido a los estudiantes de diseño industrial y arquitectura de forma local, para que luego cada ganador asista a la justa regional, donde se le abren a los jóvenes la posibilidad de establecer intercambios, además de obtener pasantías y viajes a importantes eventos del diseño mundial.

En el 2018 el Concurso de Diseño para Estudiantes Masisa retornó a sus orígenes, porque se efectuó sólo en Chile, debido a algunas transformaciones del grupo corporativo, que ya no está en Argentina, Brasil y próximamente venderá su planta de México.

Este año la convocatoria se tituló “Piensa en grande”; invitando a los universitarios chilenos a diseñar mobiliario versátil para espacios reducidos. La ganadora fue la alumna de tercer año de Diseño de la Universidad del Desarrollo, Consuelo Vildósola con el proyecto Nihon, que la llevó al Dubai Design Week.



La participación venezolana


La primera edición del Concurso de Diseño para Estudiantes Masisa se realizó en Venezuela en el año 2005, momento en el que ganó Rodrigo Egon de la Peña, que en aquel momento estudiaba diseño industrial en el Instituto de Diseño Caracas (IDC) con el Banco de pared para ser ubicado en los andenes del metro. Con dicha propuesta le correspondió viajar a Brasil.


Rodrigo de la Peña en el montaje hecho en Caracas, donde se adjudicó el premio que lo llevó a Brasil.

En el catálogo que sintetizó los resultados de esa primera iniciativa se resaltó: “Para Masisa la inclusión de Venezuela en el evento ha sido un éxito, los proyectos demuestran el alto grado de profesionalismo que los entes docentes y estudiantes vienen adelantando, son jóvenes comprometidos en desarrollar propuestas innovadoras y creativas en el diseño de muebles”.


Simón Pérez, diseñador de la "Practicama"

La siguiente edición fue organizada en 2007 y la ganó Simón Pérez, actualmente egresado de la Escuela de Diseño Industrial de la Universidad de Los Andres (EDI ULA) con la Practicama.


Eduardo Chacón mostrando cómo funciona "Pupy Kids"

Si bien la competencia es bienal, se esperaron tres años para llevar a cabo la siguiente, en el 2010, en la que el jurado evaluador declaró como vencedor al joven Eduardo Chacón, de la EDI ULA con el escritorio polifuncional Pupy Kids.

Alejandro Pantin, creador de la silla "Tinpan"

Para 2012 el estudiante de arquitectura de la Universidad Santa María Alejandro Pantin participó por segunda vez y se llevó el primer lugar con la silla Tinpan, mientras que en 2014 nuevamente un estudiante del IDC, Andrés Belisario, se llevó el premio con la mesa Cero Diez Nueve.


Andrés Belisario junto a "Cero Diez Nueve"

La última edición que se realizó en nuestro país tuvo lugar en 2016. Los finalistas expusieron sus propuestas en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela (FAU UCV), y fue justamente el proyecto Luz y ritmo, elaborado por un dúo de alumnos de esa casa de estudios, Mónica Braña y Aldo Michelangelli, el que se adjudicó el primer lugar y el derecho a representarnos en Perú.

Mónica Braña y Aldo Michelangelli, dúo creador de los módulos "Luz y ritmo"


Recuerdos de un ganador


Rodrigo Egon de la Peña estudiaba 5to semestre en el IDC cuando participó en el Concurso de Diseño para Estudiantes Masisa. Relata que su escuela introdujo el proyecto como un ejercicio académico desarrollado en las clases del profesor José Antonio Montenegro, diseñador industrial con master en diseño automotriz que está actualmente radicado en España.

De la Peña recuerda que hubo “seis ganadores que participamos en una exposición que Masisa organizó en los espacios abiertos de la Torre BOD”.

Su proyecto fue el Banco de Pared realizado con Mdf con cortes que permitieron curvar la lámina, luego se masilló y se colocó la chapilla, mientras que la parte que simula el aluminio también se hizo en Mdf con plano seriado cortado en router, masillado y pintado. Su función: brindar confort a los usuarios del metro o de paradas de autobuses al permitirles sentarse y apoyar los pies. Es un elemento decorativo y que impide ensuciar las paredes.



Lámpara y mesa de noche, uno de los diseños recientes de Rodrigo de la Peña


Con el prototipo mejorado en tablero Mdf, le correspondió ir a Sao Paulo, Brasil. En ese momento, Rodrigo ya se había graduado. “Me autorizaron en mi primer empleo para viajar. Mi trayecto fue cuidadosamente planificado por Masisa, no obstante, mi banco llegó justo el día en que los concursantes debíamos exponer y explicar al jurado nuestros proyectos”, explicó Rodrigo de la Peña, quien señala que ese percance impidió que la pieza pudiera ser instalada completamente. No obstante, considera que la experiencia fue sumamente enriquecedora, porque le permitió conocer diferentes formas de pensar y ver cómo se refleja la cultura en el diseño. Entre las propuestas, me pareció que la de los argentinos era muy práctica y la de los brasileños era simple, pero con una utilización muy eficiente del material”. El diseñador industrial admite que le sorprendió que el jurado favoreciera la base para guitarra creada por el participante de Ecuador, lo que le hizo reflexionar sobre el rol de la subjetividad para la evaluación del diseño.

Para el diseñador industrial ha sido valioso incorporar a su curriculum el premio otorgado por Masisa Venezuela y su participación en el concurso latinoamericano le dió el background para dar pasos posteriores como postularse al Salone Satellite de la Feria del Mueble de Milán, para el que fue seleccionado por Venezuela el año pasado (2017). En la gran exposición milanesa participó con varios productos, entre los que resaltó el Portabananas, que es un colgador de racimos de cambures que fue reseñado en el diario italiano Il Corriere della Sera.

En la actualidad, Rodrigo de la Peña ofrece servicios de diseño freelance para desarrollar stands, empaques y mobiliario. Entre los últimos trabajos se cuenta un foodstruck remolcado por una moto y el empaque para las toallas Seccco. Entre los planes próximos aspira introducir sus productos de factura semiartesanal en el mercado.

Si de algo está seguro es que el Concurso de Diseño para Estudiantes Masisa fue un excelente comienzo para su carrera.




jueves, 23 de agosto de 2018

DISEÑO Y PETRÓLEO VENEZOLANO EN LOS AÑOS 70



Preliminares de una investigación sobre la nueva estampilla venezolana.



A partir de los años 20 del siglo pasado inició la carrera petrolera para Venezuela, atrayendo inversionistas y generando una riqueza que creó la "leyenda" del país rico que todavía muchos venezolanos mencionan. Por mi parte, he sostenido varias veces en mis redes sociales que "un país con un recurso humano pobre en instrucción, educación y valores, es un país pobre", y como prueba de ello es la tragedia que se está viviendo en el país.

Pero no deseo quedarme "pegada" en esta introducción, ni tratar de explicar por qué el petróleo no se sembró en Venezuela, sino traer a colación unos datos que he hallado durante las últimas semanas, en el curso de la investigación que estoy realizando para un texto que me ha solicitado la Fundación Gonzalo Plaza, relacionado con los 40 años de publicación del catálogo La nueva estampilla venezolana, sobre una exposición homónima montada en la Galería de Arte Nacional. Y también me detengo en este punto, que es un adelanto de algo bueno que vendrá pronto.

Al revisar las estampillas del período 1974 a 1979, entre las que se cuentan las maravillas diseñadas por el cuarteto Gerd Leufert-Nedo-Santiago Pol-Alvaro Sotillo, hay tres individuales y una serie de seis dedicadas a la industria petrolera que me gustaría reseñar, las cuales fueron emitidas por la Dirección de Correos adscrita al Ministerio de Comunicaciones durante la gestión de don Gonzalo Plaza.




1er aniversario de la nacionalización

Se trata de una serie de seis estampillas diseñadas por Alvaro Sotillo en 1976.



Conferencia ordinaria de Ministros de la OPEP

Estampilla creada por Gerd Leufert que fue emitida en 1977.



Centenario de la industria petrolera venezolana

He aquí dos estampillas: la de la izquierda, por Gerd Leufert, la otra, por Santiago Pol. En un artículo de la revista Nosotros, editada por la ex filial de PDVSA, Lagoven, se explica en las propias palabras de los creativos, las ideas que originaron los sellos.



Y colateral al diseño industrial

Alberto Sato escribió en el texto curatorial del catálogo Detrás de las cosas. Diseño Industrial en Venezuela que la "Pinza de Rincones" fue el primer artefacto ideado con criterios de diseño hecho en nuestro país por Pedro Rafael Rincones para recuperar piezas perdidas dentro de los pozos de la primera empresa que recibió una concesión para la explotación de nuestro "oro negro", como lo fue la Compañía Nacional Minera Petrolia del Táchira.

En los dos mil y tantos, fui a visitar a mi profesor de narrativa, Sael Ibáñez, quien trabajaba en la sección de libros raro de la Biblioteca Nacional y aproveché para solicitar el catálogo donde Adolfo Ernst reseñó los productos exhibidos en la Exposición del Centenario del natalicio de Simón Bolívar organizada en 1883 en el edificio que hoy alberga la Academia Nacional de la Historia. En esa publicación hallé la información sobre la "Pinza de Rincones".

Y para completar dicha historia, cito parte de un texto hallado en la hoja de primera emisión de las estampillas mencionadas, que indica las habilidades técnicas de don Pedro Rafael Rincones: "A sus primeros pozos de aproximadamente 40 metros de profundidad se les dio los nombres de 'Salvador' y 'Eureka', los cuales comenzaron a producir unos 4000 galones de petroleo crudo al mes. Este petróleo se refinaba en un alambique muy rudimentario diseñado por el 'socio industrial' Pedro Rafael Rincones y capaz de procesar hasta 10.000 galones de kerosén mensualmente. Este señor Rincones fue enviado por la Compañía a Titusville, Pensilvania, donde 20 años antes el Coronel Drake había descubierto el primer pozo que dio inicio a la industria petrolera, a especializarse en las labores de perforación, convirtiéndose así en el primer técnico petrolero venezolano".

Me pareció interesante copiar esta información para que sirva de utilidad a estudiantes e investigadores que deseen revisar la historia de nuestro diseño industrial añadiendo más información al copy-paste que desde hace años se hace a la parte del texto de Sato que cité en el 2000 en mi tesis de grado de la escuela de Artes.