Diseño en Venezuela: EL DISEÑO CONCEBIDO INTEGRALMENTE ES TODO

sábado, 29 de enero de 2011

EL DISEÑO CONCEBIDO INTEGRALMENTE ES TODO

Proviene de una zaga artística encabezada por su padre, Fredy Reyna, reconocido músico venezolano quien destacó por sus talentos de hombre renacentista en el siglo XX: fue músico compositor, profesor de historia del arte, pintor, coleccionista de jugetes antiguos e instrumentos musicales, ejecutante del cuatro -instrumento nacional de Venezuela-. Además fue un diseñador gráfico cuyas cualidades fueron desplegadas en la creación de un sistema de íconos para el aprendizaje de instrumentos de cuerdas en el que reveló el dominio de las formas visuales.

Ana Isabel Reyna, quien es reconocida en el mundo creativo venezolano por el diminutivo que revela su condición de hija menor, cuenta sobre su temprana vocación de comunicadora visual: “Mi papá archivaba los dibujos que yo hacía cuando era niña. Más adelante los fotografió y me los envió a Italia como obsequio de graduación. Ese es uno de los mejores regalos que me han dado en mi vida”, relata con emoción Anita Reyna.

Se graduó de bachiller a los 18 años y enseguida se inscribió en el Instituto de Diseño (IDD). Su ingreso coincidió con el momento en el que la escuela era traspasada de la Fundación Neumann al Ince (Instituto Nacional de Capacitación Empresarial, organismo gubernamental). En las vacaciones que tomó al finalizar el primer año se fue para Roma, quedando enamorada de esa ciudad hasta el punto de que decidió quedarse a estudiar en el Istituto Europeo di Design (IED).


Trama diseñada para vinil
y papel tapiz de Catar.
“Esa fue una gran experiencia en todos los sentidos, por la metodología de enseñanza y por los profesores, que eran tus aliados, además del estímulo visual y cultural de una ciudad como Roma, una fuente constante de inspiración”, señala Reyna, quien narra una anécdota de su etapa como estudiante: “Cuando comencé a estudiar en el IED, el primer día que nos mandaron las prácticas con el tiralíneas, el profesor nos dijo que jamás obtendríamos líneas perfectas si no escupíamos la tinta. La saliva la hace viscosa y no se chorrea. Esto nos permitió ir dominando la técnica desde el principio. Pequeños detalles como ése se convirtieron en grandes herramientas de aprendizaje”.

Primeros pasos
Tan pronto como se graduó retornó a Venezuela. Su primer empleo fue en la agencia de publicidad Ghersy Quintero, donde se desempeñó como diseñadora durante dos años.

Después pasó a ser free-lance haciendo equipo en muchas ocasiones con Annie Lampe. Con ella trabajó durante nueve años para clientes como la Biblioteca Nacional (BN), institución estatal que era dirigida en aquel entonces por Virginia Betancourt. Para la BN generó el logotipo e imágenes para exposiciones como Encuentro 1492-1992 / 1498-1998 en conmemoración de los 500 años de la llegada de Cristóbal Colón a estas tierras, que contemplaba desde el diseño de la sala de exposición hasta el catálogo, piezas de mercadeo tales como postales, agendas, libretas, afiches. Para este organismo también diseñó El libro de la infancia de Amenodoro Urdaneta e igualmente demostró su talento en diversas publicaciones culturales producidas para entidades financieras.


Aplicaciones de la marca del restaurante Bonito (St Barth) en tarjetas de presentación y servilletas de tela.













En 1994 realizó Alfa Beta Cuatro, el método de enseñanza creado por su padre para Monte Avila Editores. También trabajó en la exposición Freddy Reyna a los cuatro vientos, la cual fue exhibida en la Fundación Provincial de Caracas en el año 2002. Para esta muestra produjo el concepto y desarrolló la museografía junto con su hermano Federico, quien es diseñador industrial.

Del campo cultural al comercial
Después de una intensa actividad en el ámbito cultural, la carrera de Anita Reyna dió un giro comercial. Hoy en día es ampliamente reconocida por crear la imagen de los mejores restaurantes de Caracas, y vale acotar que la oferta gastronómica en la capital venezolana es amplia. Ella considera que la presencia del diseño gráfico es importante en estos espacios porque “es como su alma”.



Logosímbolo y aplicación en las baldosas del piso del restaurante.

El primer restaurante para quien trabajó gráficamente fue Gourmet Market, todavía abierto en una urbe en la que constantemente abren y cierran locales. Después vinieron muchos otros como Catar, Atlantique, Cathay, Citron Café, Alto, Coma, por mencionar algunos. Quizás el mayor reto –y también libertad creativa- la ha tenido con el Grupo Ara, que ha crecido hasta diversificarse en espacios con diferentes conceptos y productos: Ara Café, Ara Natural, Ara Pastelería y Ara Mix.

Reyna creó la identidad gráfica para este conjunto de empresas del buen comer y tocayas de la hija de Philippe Stark, diferenciándolas por medio de los colores y la imagen sin que perdieran la identidad de la marca matriz.

“Me encanta diseñar para restaurantes, porque me ofrecen infinitas posibilidades, concibo menúes, tarjetas de presentación, señalización, identificadores gráficos, papel para envolver, bolsas, cintas, uniformes, servilletas, vajillas, lámparas, papel tapiz y aún más. Para mí no hay límites, diseño lo que sea, porque considero que todo se integra, todo se conecta conformando un TODO maravilloso que es en conclusión el diseño”.
Aplicación de la marca Coma en el uniforme de los empleados.

Sobre su trayectoria en esta área añade: “Lo maravilloso es que he logrado que los arquitectos me entreguen los espacios para intervenirlos gráficamente. Por ejemplo, en Catar, además del logo y las piezas típicas de un restaurante, diseñé los motivos gráficos para una pared hecha en vinil, convirtiendo la trama creada en un papel tapiz y para Alto tuve la oportunidad de diseñar el piso. Los mosaicos se mandaron a hacer con el logotipoque fue inspirado en una mata de caucho que está en el patio central del lugar”.

Anita Reyna considera que a pesar de la libertad que le han brindado, el éxito de su trabajo ha consistido en saber entender al cliente y en comprender qué es lo que hay en el sitio que va a diseñar para buscar la esencia del lugar o de la marca para llegar así al éxito comunicacional, tanto conceptual como estético. La consecuencia es que las personas quedan fascinadas al entrar a estos espacios y no saben por qué. Es en ese punto donde se logra el equilibrio mágico que integra todos los elementos para crear un ambiente ideal.

Considera que su método de trabajo es casi filosófico. Primero aclara qué debe comunicar, en segundo lugar genera un concepto y el tercer paso es utilizar todas las herramientas, estímulos y fuentes de inspiración a su alcance –visuales, olfativas, auditivas, gustativas y hasta táctiles- para involucrar los cinco sentidos. Una vez generada la idea, procede al diseño, que es la conclusión del pensamiento creativo.


Marca Paisa.
Además de los restaurantes, en los años recientes Anita Reyna se ha dedicado a crear la imagen de algunas casas de bolsa: Bencorp, Equitas y Valcredi, de productos masivos como Paisa y de dos gobiernos locales: Alcaldía de Baruta y Gobernación del Estado Miranda.

Vale comentar que en Venezuela, la Alcaldía de Chacao (en Caracas) fue la primera en invertir en la creación de su identidad gráfica en la década de los noventa. El caso de la Alcaldía Baruta se desarrolló en el siglo XXI.

Baruta significa en lengua indígena “árbol de jabillo”, por dicha razón su identificador es la síntesis gráfica de una hoja de esta especie. Además de la marca en sí, se encargó de definir su aplicación en papelería, señalización y hasta en las patrullas de la policía municipal, que por cierto, son sus piezas favoritas.

Patrulla del Municipio Baruta. Por cierto, la administración del alcalde actual "rizó" la hoja del emblema municipal, irrespetando y desvirtuando la marca original.

Bicéfala: Diseñadora y Artista
Il Grillo ya tenía logotipo, pero Reyna
lo repotenció y desarrolló
aplicaciones para los locales conexos.
Anita Reyna piensa que sus logros personales están atados a los éxitos profesionales. “Me considero increíblemente afortunada, en principio por el estímulo y apoyo de mis padres ante todas mis inquietudes creativas. Luego, por los tres hijos intensos e inteligentes que tengo. Mis hijos han vivido junto a mí esa pasión por el diseño, han disfrutado y a la vez padecido mi obsesión por el trabajo. Es difícil combinar ambas cosas, pero siempre se han visto integradas. Recuerdo que las primeras palabras de mi primera hija, Eloísa, no fueron las que todo bebé dice, sino fotolito, imprenta, porque me acompañaba desde chiquita a todo y así se fue involucrando hasta el punto de que actualmente estudia diseño”.

La pasión por lo que hace desborda cada palabra pronunciada por esta mujer que desde el 2006 ha escindido su actividad creativa entre el diseño y las artes plásticas. Como artista ha participado en varias exposiciones colectivas y también ha montado seis individuales en las que la huella del diseño aflora en el manejo de las formas y los colores.

Esta división en “dos mundos creativos” ha hallado forma en el identificador que Anita Reyna creó para sí misma: la mujer bicéfala, con una cabeza en el diseño y la otra en las artes, unidas por un tronco común.