Diseño en Venezuela: PUNTO DE VISTA SOBRE EL MERCADO DE DISEÑO

domingo, 20 de febrero de 2011

PUNTO DE VISTA SOBRE EL MERCADO DE DISEÑO

El Mercado de Diseño, inicialmente Guayoyo, fue el pionero. Actualmente se han replicado experiencias similares en distintos puntos del país, situación que según mi parecer, es positiva, en tanto mantiene viva la creatividad y la productividad.

Me asomé el domingo al Centro de Artes Integradas y el mercado me pareció mínimo, me dió la impresión de que en más de un año de ausencia no creció. En fin, las expectativas son tan subjetivas...
No tuve la oportunidad de asistir a los conversatorios, cuyo programa se leía interesante. Sin embargo, pregunto ¿quién es Cheo Carvajal? Sé que escribe en El Nacional, pero no es un ancla en televisión, es decir, no es un periodista reconocido por todo el mundo, por eso recomiendo que en una próxima oportunidad, en la promoción se brinde más información sobre las personalidades invitadas a colaborar.

También noté entre los invitados a los conversatorios, emprendedores que no participaban en el Mercado en sí. Ese es otro gran detalle a cuidar, sería mucho más lógico y cónsono tener entre los que lideran este tipo de actividad a esa misma gente que fue seleccionada, o en su defecto, a los "consagrados", y con este término me refiero a aquellos que fueron catapultados en los primeros mercados, y que han logrado un "posicionamiento" en el público, como Hot Chocolate Design o Anabella Georgi.

En cuanto a las propuestas presentadas para el British Council -That's Brilliant-, hubo dos alternativas: más de lo mismo, o piezas tan voladas que son difíciles (por no decir imposible) de producir seriadamente. Sería fabuloso que se tome nota de los errores cometidos, para afinar esta convocatoria que podría arrojar productos realizables para nuestras escuelas. Y aquí me pregunto ¿Estas propuestas mueren aquí o las mejores van ser ajustadas y optimizadas?

Para mí, una próxima edición de That´s Brilliant debería incluir la asesoría de un diseñador industrial experimentado y docentes de idiomas que trabajen en nuestras escuelas públicas.

Sobre el diseño de autor
Si una idea queda afianzada, es que los mercados de diseño le abren espacio al "diseño de autor", muy cercano a las artes visuales,  por lo tanto es elitesco, ya que su público es "entendido y seguidor" de la materia (me incluyo, por supuesto).
Los productos se caracterizan por la experimentación con materiales inusuales, muchas veces reciclados o reutilizados, que son trabajados de forma artesanal o semiartesanal, de allí los precios altos. En las ventas caraqueñas es notoria la presencia de accesorios y prendas de vestir, mientras que los escasos objetos utilitarios, en vez de ofrecer ventajas constructivas, ergonómicas o funcionales, suelen ser soporte para la intervención gráfica, fíjense bien en esta curiosidad que confirma el predominio del diseño gráfico sobre el industrial.

También es notorio que los emprendedores más avezados son los que se han atrevido a concebir una marca y su imagen. Por ejemplo, compré un anillo que me entregaron en una bolsita gris, que podía haber sido identificada con la marca de la diseñadora y con los datos para contactarla. El tema es que estoy escribiendo con él puesto y no recuerdo quién lo hizo. Estamos hablando de diseñadores, acá no cabe la excusa de que en casa de herrero, cuchillo de palo.

Otro punto es que me incomodaron los dispositivos de exhibición tan desiguales. Si hablamos de diseño, se le podría exigir a los participantes una impecable presentación para evitar los contrastes entre los que se esmeran en preparar su "stand" y los que casi parecen buhoneros.


No deseo finalizar sin resaltar la presencia de dos revistas que incluyen el tema del diseño en su contenido: Mono y ¡Qué! Este arrojo editorial es digno de un brindis para celebrar, porque la documentación siempre debe ser bienvenida.

Esta es mi evaluación de  la reciente edición del Mercado de Diseño, un esfuerzo que pese a las fallas que aún pueda presentar, todas solucionables, se agradece en un país proclive a la desilusión y el desencanto.