Diseño en Venezuela: EL DISEÑO GRÁFICO: ALIMENTO PARA LA VISTA

lunes, 25 de abril de 2011

EL DISEÑO GRÁFICO: ALIMENTO PARA LA VISTA

Objetos decorativos, logos y detalles forman parte de la ambientación de un local. El contenido de este artículo nace de la investigación realizada para mi charla Diseño Gráfico y Gastronomía.

La comida constituye parte esencial de nuestra cultura, por eso es normal que una mamá venezolana pregunte “¿comiste?” como un saludo. En este país a la gente le encanta comer bien y en sitios hermosos, por lo tanto, al momento de abrir un restaurante, el emprendedor debe tomar en cuenta ambas exigencias.

El restaurante debe ser abordado como un proyecto multidisciplinario capitaneado por la arquitectura, pero en el que también estén presentes las competencias del diseño de interiores, industrial, iluminación y gráfico. Este último constituye una parte importante de la ambientación de un restaurante, pues no sólo consiste en el trabajo con logotipos, sino que se involucra en elementos decorativos y detalles de la mesa, como los platos, servilletas y manteles.


Restaurante Merey. Diseño gráfico: Alejandra Silva (Cortesía Leonardo Liprandi)

El menú es lo de menos

Aplicaciones para Merey (Cortesía Alejandra Silva)
Anita Reyna, Gilberto López y Alejandra Silva son diseñadores gráficos que se han especializado en restaurantes. Los tres consideran que en el país coexisten dos tipos de locales: los de larga data con clientes cautivos, que nacieron sin una imagen cuidada, y los nuevos negocios que apuntan a que el comensal disfrute tanto de los platos como del ambiente.

Lo más estimulante del diseño gráfico para restaurantes es la versatilidad de las aplicaciones. Reyna y López coinciden en que el logotipo y la carta, que es lo que básicamente la gente tiene en mente, les atrae poco, aunque son la base para que el proyecto avance hasta generar gráfica para telas, paredes, vajillas, servilletas, etiquetas y los vidrios de las fachadas.

El concepto que surge de la base gastronómica es esencial. El chef dicta la pauta que se va a “traducir” en formas y colores. Si el dueño tiene un nombre en mente, el diseñador debe investigar de qué se trata.

Para Alejandra Silva es vital casarse con el proyecto. “El nivel de compromiso del diseñador en este tipo de trabajo debe ser alto”, subraya.


 Diseñar para restaurantes es un ejercicio para dejar el ego de un lado, porque la idea es complementar el trabajo arquitectónico desde lo gráfico. El éxito se logra cuando el comensal percibe el espacio como un todo coherente.

Imágenes y sabores
En la ambientación de un restaurante están involucradas muchas partes. Se trata de un concepto multidisciplinario, en el que el arquitecto, el diseñador de interiores y el diseñador gráfico trabajan en conjunto en función de un concepto gastronómico. Por eso es tan importante que éste quede claro y que se perciba en el planteamiento creativo.

Invitación a inauguración de Azahar (Cortesía Gilberto López)

La imagen del restaurante, enmarcada en su ambientación, se desarrolla a partir de la comida que se sirve. Los sabores se llevan a formas y colores, así como en un concepto que lo abarca todo. Por eso, el diseñador tiene en sus manos también el reto de investigar sobre lo que los propietarios del local tienen en mente y aportar todos los elementos creativos que considere necesarios.

La arquitectura será el eje principal del lugar. El diseño de interiores y el gráfico la complementan para darle coherencia al lugar. “El diseño gráfico es como el tercer invitado, pero cuyo trabajo se convierte en la presentación principal”, dice Gilberto López.

El diseño gráfico en un restaurante va mucho más allá del identificador gráfico y el menú. Abarca la selección de colores que constituirán la identidad gráfica y, de la mano con el diseño de interiores, aporta los elementos esenciales de lo que implica la experiencia de comer en determinado local.

Cuando en un restaurante todo parece cuadrar a la perfección, más allá de lo que el comensal es consiente o capaz de enunciar con palabras, la razón suele estar oculta detrás de un largo proceso asumido en equipo. Arquitectos, diseñadores de interiores y gráficos son los tres condimentos que dan el toque final a todo gran menú.

Creadores

Anita Reyna

Su trabajo es muy solicitado en el mundo de los restaurantes venezolanos. En su portafolio destaca Coma, donde el diseño gráfico se funde con el de interiores. Para Green Market concibió la gráfica de la vajilla y para Alto, hasta la de las baldosas del piso. En Catar y Ara Millenium, hizo los papeles tapices y hasta seleccionó las fotografías: “Así el diseño gráfico traspasa el papel y se convierte en el eje visual del espacio, formando parte del diseño industrial y el textil”.

Gilberto López
Su más reciente trabajo es Azahar, para el que sugirió hasta el nombre de la marca (Naming). “Cuando llegué el proyecto la decoración ya tenía carácter, sin embargo sugerí el logo con letra cursiva que se alarga como una enredadera”. López también ha creado la imagen para otro tipo de proyectos gastronómicos, como una guía web.

Alejandra Silva
Posee la ventaja de haber estudiado tanto diseño gráfico, como de interiores, además de ser catadora de vinos. Su tarjeta de presentación es Merey, al que imprimió “toques discretos de color” para evitar romper el concepto minimalista.
Publicado el domingo 24 de abril en el suplemento Espacios de El Nacional.