Diseño en Venezuela: SANTIAGO POL EN LA HISTORIA DEL DISEÑO VENEZOLANO

miércoles, 7 de marzo de 2018

SANTIAGO POL EN LA HISTORIA DEL DISEÑO VENEZOLANO

Catálogo de la exposición "Pol en lo Imposible"

El 16 de enero el maestro del cartel en Venezuela, Santiago Pol, dio una clase especial, cuya reseña quedó a cargo de una de las alumnas, Andreína Padrón, comunicadora social apasionada por el diseño. Comparto la primera parte.

Por Andreína Padrón

Durante el curso de ampliación profesional Historia del Diseño Gráfico e Industrial en Venezuela del Postgrado de Artes de la Universidad Central de Venezuela recibimos la visita del maestro venezolano de los carteles, Santiago Pol, quien conversó sobre su vida, trabajo y visión de la historia del diseño venezolano, del cual afirma falta investigación, pues no hay una cronología completa, detallada y ordenada.
Pol señala que existe información sesgada en internet, incluso da fe de que aparecen muchas obras que se le achacan y no son de su autoría. Reconoce entonces el esfuerzo en ese sentido de Elina Pérez Urbaneja, Humberto Valdivieso y Carmen Alicia Di Pasquale por investigar para la construcción de una historia del diseño en Venezuela. Con mucho entusiasmo narró para nosotros su testimonio desde sus vivencias, aprendizajes, fallos y triunfos


Catálogo de la exposición "Santiago Pol Affiches Vénézuéliennes", de 1991, exhibida en el Museo des Arts Decoratifs, París.

De maestros y fracasos

Para Santiago Pol la principal característica del diseño en Venezuela después de los años 60 es su modernidad, en la cual considera que jugaron un papel fundamental los maestros Gerd Leufert, Nedo M.F. y Larry June. Sin embargo, no deja por fuera la influencia del arte puro y su aporte a través de los artistas-diseñadores. Asimismo, en cuanto al contexto político y económico, reconoce la importancia de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y la bonanza petrolera para la evolución del diseño.
Se denomina autodidacta con la formación gráfica de un pintor, pues nunca estudió diseño propiamente, ya que cursó en la Escuela de Artes Plásticas de Caracas y en la Escuela Superior de Bellas Artes de París. Pero considera que gran parte de su formación la obtuvo al trabajar como obrero de artes gráficas al principio de los años 60, lo cual le permitió conocer a fondo las técnicas de reproducción offset, el linotipo, el fotolito, así como la técnica de huecograbado cuando diagramaba la revista Imagen en la Tipografía Vargas y la impresión serigráfica al diseñar afiches políticos.
Si bien es conocido como uno de los diseñadores venezolanos más exitosos, expresa que los fracasos no han faltado a lo largo de 50 años de labor gráfica, pero que han sido su mejor escuela. El más significativo fue el que lo llevó a tomar la decisión de diseñar carteles en el año 1967. Cuenta que tuvo que regresar de París abruptamente en el momento en que trabajaba para Victor Vasarely, y que derrotado y deprimido en el avión que lo llevaba a Venezuela se dijo a sí mismo que quería hacer afiches. Un deseo que a los pocos meses pudo lograr gracias al apoyo de su gran amigo Alirio Palacios que trabajaba en el Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes (Inciba), un lugar donde afirma que pudieron experimentar colectivamente nuevas formas de expresión plásticas.

Entre sus experiencias más memorables cuenta haber leído las revistas CAL –donde vio por primera vez los créditos de diseño gráfico- y El Farol, conocer en París a Carlos Cruz Diez, formar parte del Círculo Pez Dorado -del cual se lamenta no hay tanta investigación como hay alrededor de El Techo de la Ballena-, colaborar en diseño también con el círculo musical de Caracas junto con Andrés Salazar y Óscar Vásquez, tiempos en los que el formato 40x40 propiciaba la creatividad en el diseño de portadas de discos. Asimismo, rinde homenaje a la escuela tipográfica de Caracas, cuyos más notables representantes son Álvaro Sotillo, Luis Giraldo, Ariel Pintos y ABV Taller de Diseño, conformado por Carolina Arnal, Waleska Belisario y Óscar Vásquez. No obstante, Pol declara que todos somos el resultado de nuestras amistades, y su caso no es la excepción, pues haber sostenido estrecha relación con diseñadores como Alirio Palacios, Leufert, Nedo, Sotillo, Andrés Salazar y Javier Bermúdez ha resultado en una directa influencia en su trabajo.
Durante diez años se dedicó a la realización de esculturas que denominó Objetos Imposibles, algunos de los cuales pueden observarse en sus carteles. “Esta labor me demostró a mí mismo que soy capaz de afrontar la bidimensionalidad y la tridimensionalidad con la misma pasión o resultados”.
Pero además de su trabajo gráfico, Santiago Pol también se dedicó por mucho tiempo a la docencia, al llegar incluso a crear una carrera universitaria en Yaracuy: Diseño Integral. Esto le permitió refrescar conceptos y elementos gráficos al contrastar teoría y práctica con sus alumnos, en especial con el libro Fundamentos del Diseño de Wucius Wong. “Quisimos formar un estudiante que al salir pudiese trabajar en una agencia de publicidad, en una imprenta, en diseño industrial o cosas artesanales, y realmente en sus inicios creo que estuvo muy bien fundamentada”.

En cuanto a sus mayores logros cuenta haber sido jurado en las bienales de México, Bolivia, República Checa y en Nueva York, así como haber participado en congresos y conferencias junto a los diseñadores que admira en el mundo. Pero en especial representar a Venezuela en la bienal de Venecia de 2005, “un acontecimiento que le dio valor no solo a mi diseño, sino que además dignificó al diseño de los venezolanos, al confrontarnos con el arte puro del mundo” expresó. Otro gran logro fue haber sido electo miembro en Alianza Gráfica Internacional junto a Álvaro Sotillo y Carlos Rodríguez, algo que considera casi un título nobiliario. Igualmente, haber diseñado el plano del Metro de Caracas en sus inicios en el año 82, el logo del CNE, la Lotería de Caracas, Misión Sucre, el de la Dirección de Cultura de la UCV y del Orfeón Universitario, el de la Alcaldía de Barinas, entre otros. Pero una de las cosas que más lo honra es haber recibido el Premio Nacional de Artes Plásticas en el año 2001, que aclara que se lo otorgaron como diseñador y no como artista.

Este viernes 9 de marzo a las 5 pm, Santiago Pol estará hablando junto a Marco Páez en la Librería Lugar Común de Paseo Las Mercedes. Entrada Libre.



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