Diseño en Venezuela: EL ÚLTIMO ARTÍCULO

miércoles, 12 de septiembre de 2018

EL ÚLTIMO ARTÍCULO


Supongo que a estas alturas, inicios de septiembre 2018, casi nadie en el mundo ignora la profunda crisis venezolana que ha ido derruyendo todo. Uno de los sectores que entró hace tiempo en crisis es el de los medios de comunicación, debido a la censura y la persecución del régimen populista autoritario que estableció Chávez. Los espacios digitales son los que de alguna manera han brindado resquicios de libertad a quienes trabajamos de manera independiente. Este post es el testimonio de los intentos de incluir el diseño gráfico e industrial en los medios tradicionales.


Este fin de semana ha sido publicado mi último artículo sobre diseño gráfico en El Universal web. Es un cierre dorado, sobre Big Gil.

Desde el "Viernes Rojo", el diario entró en crisis, porque dice que no tiene cómo pagar el sueldo mínimo decretado y el lunes siguiente al anuncio, indicó a sus empleados que sacaran el carnet de la patria porque se acogería al subsidio que ofrece el régimen, por lo tanto, quien no tenga el "plástico", no cobra.

Después de la polémica decisión, siguieron días de locura, con visita del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Prensa (SNTP) incluida, que aumentó la histeria al interior del reconocido medio. 

Comencé a escribir en El Universal porque fui invitada en agosto del 2017 por Giuliana Chiappe, quien en aquel momento ejercía la jefatura de la sección "Estilo de Vida". Ella seguía este blog y le pareció interesante integrar a los temas de moda, las otras áreas del diseño. Acepté con gusto y comencé a redactar para el primer viernes de cada mes, iniciando con una entrevista a la gran Anita Reyna, que actualmente no se encuentra en el histórico de la web de El Universal, porque la página se cayó a principios de este año y se perdió la data. Por esa razón, decidí colgarlo acá: http://www.disenoenvenezuela.com/2018/04/anita-reyna-el-diseno-grafico-define-el.html.

Giuliana se mudó de empresa en diciembre y en enero de este año, la sección Estilo de Vida quedó a cargo de las colegas Yamileth Angarita y Carolina Contreras, quienes siempre se mostraron abiertas y respetuosas con mis escritos.


Un alto en el trayecto

Yamileth salió de El Universal un poco antes de la reconversión cambiaria y Contreras ha quedado a cargo del timón de un barco que atraviesa una tormenta. Por mi parte, desde julio decidí no cobrar la colaboración porque imprimir la factura y su copia me costaba más que lo que el diario paga, un sinsentido. Entonces, en esta semana de locura, uno de los jefes de la mesa de redacción señaló que solo se quedarían con moda y con estas decisiones se sella el fin de mis artículos, porque no me interesa escribir sobre moda. 

Entonces he recordado por qué me he dedicado a escribir sobre diseño gráfico e industrial. Cuando me gradué de comunicadora social, sabía que quería dedicarme a la cultura, pero a la vez no deseaba abordar las fuentes tradicionales como artes escénicas, artes plásticas o música, aunque me encantan.Tenía ganas de escribir o promover algo diferente, pero no sabía cuál iba a ser ese tema. Mientras, sacaba mi segunda licenciatura en la escuela de Artes, hasta que en 1996 se atravesó un trabajo que cambiaría mi destino profesional: el departamento de asuntos públicos del Centro de Arte La Estancia.

Allí fui contratada como periodista cuando todavía estaba abierta la exposición Detrás de las Cosas y luego hice la prensa para la apertura de DGV 70-80-90. Así fue que conocí al diseño gráfico e industrial venezolano y dije ¡Eureka!

En el 2000 llegó el momento de hacer tesis de pregrado y por supuesto que me dediqué a investigar sobre diseño, y de allí fue que salieron las publicaciones en Venezuela Analítica y en paralelo otros trabajos en el área que me han llevado hasta este blog que abrí en 2009 y a sumar algunos detractores -que afortunadamente no alcanzan los dedos de una mano-, que consideran impropio que una "no diseñadora" dé charlas y escriba sobre diseño. Afortunadamente, no les he parado y por eso he seguido con la ruta que me tracé.

Con el artículo sobre Big Gil este fin de semana hago stop en El Universal, así como hace unos años atrás detuve en seco las colaboraciones para el suplemento Espacios que producía El Nacional. En aquel momento, la escasez de papel fue minando los encartados dominicales poco a poco. El autoritarismo populista atacaba por ese flanco al reconocido medio de comunicación.

De aquella experiencia quedó la satisfacción de haber apoyado a los diseñadores de muebles y de interiores venezolanos y latinoamericanos. Fue grato recibir el agradecimiento de Manaplas y la Marc Flallo (entre otros) porque gracias a mi artículo lo contactó un importante coleccionista o haber entrevistado a Jorge Montaña y Jaime Gutiérrez Lega en Colombia y al arquitecto y diseñador industrial argentino Ricardo Blanco.


Entre el idealismo y la economía

Reconozco que sí, he perseverado y también que me apasiona investigar y escribir sobre diseño. Es la especialización que he cosido a mi medida y que me ha permitido hacer lo que quiero con libertad.

El diseño ha sido mi labor romántica, cuya cara más visible es este blog en el que he forjado una línea editorial autónoma. Sin embargo, en enero de este año pensé seriamente en dejarlo, porque ante el entorno hiperinflacionario venezolano no tenía sentido dedicar al menos 8 horas semanales a trabajar por "amor al arte" en un post sobre diseño. Entonces, llegaron los que llamo "mis padrinos mágicos".

Ya había comenzado a buscar opciones para captar recursos, pero fue en el 2018 que llegó el patrocinio de Masisa Venezuela y un donante muy especial, pues es un querido ex alumno del CDD que desinteresadamente ha realizado aportes que permiten mantener a flote este espacio periodístico independiente especializado en diseño gráfico e industrial, que funciona a investigadores profesionales y a estudiantes de arquitectura, artes y diseño a conocer sobre la historia y sobre lo que está aconteciendo en este campo creativo.

Debo aclarar que el esquema de donaciones para emprendimientos comunicacionales ya lo había conocido a través de las recomendaciones de la organización Sembramedia. También debo agradecer la participación de colaboradoras como Jessica Stein y mis alumnas del curso de ampliación en la UCV, Andreína Padrón y Jessica Yannone por los textos que han aportado para enriquecer el blog Diseño en Venezuela, así como el identificador gráfico que obsequió Enzo Medina hace dos años.


El reto para el 2019

Y seguramente hay quien se pregunte que si amo tanto el diseño, por qué no trabajo como curadora en el Museo de la Estampa y el Diseño Carlos Cruz-Diez. Aprovecho para aclarar que hace unos años atrás, un ex director de la institución me convidó a encargarme del departamento de investigación, pero mi decisión fue que no valía la pena convertirme en empleada de un gobierno que adverso por tres lochas y un bozal de arepa. 

Por los momentos, continúo en Venezuela haciendo lo que me gusta gracias a mis padrinos mágicos. Tengo planes para el blog, más el proyecto expositivo La Neumann, cuyas concreciones dependerán del establecimientos de alianzas, colaboraciones y patrocinios. Si tienes ideas y recursos que desees compartir con esta amante del diseño venezolano, puedes contactarme a perezurbaneja@gmail.com